El Airbus de Air France, destrozado después de despistarse en Toronto. Por milagro no hubo muertos, pero hará falta otro milagro para que la empresa «escape» sin pagar por los daños ocasionados a los pasajeros.
Air France presentaría hoy su descargo en relación con el accidente ocurrido en Toronto, para evitar pagar cerca de u$s 500 millones en indemnizaciones, una cifra que podría poner en peligro su estabilidad económica. Según declaró un vocero de la línea francesa a medios internacionales, sus abogados están preparando una respuesta a las demandas colectivas presentadas por los casi 300 sobrevivientes de la catástrofe aérea ocurrida hace algunas semanas en el aeropuerto de la ciudad canadiense.
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En total, las víctimas hasta ahora reclaman unos u$s 500 millones por daños y perjuicios, acusando a Air France de «negligencia». Hasta la fecha, la empresa entregó unos u$s 2.500 a cada pasajero, cifra que obviamente no cubre ni el valor de los equipajes perdidos en el accidente. «Esta semana daremos a conocer nuestra posición», dijo un vocero, evitando referirse de manera directa a los juicios entablados en cortes de Canadá por dos grupos de víctimas. • Promesa
Agregó que los u$s 2.500 entregados a los pasajeros que sobrevivieron al despiste del Airbus de Air France eran «un adelanto», y prometió -sin dar detalles de montos o fechas- que «se les compensará debidamente».
Sin embargo, la pasajera Suzanne Deak dijo que «Air France dijo que nos iban a compensar las pérdidas, pero hasta ahora ni siquiera se han comunicado con nosotros; por eso hago juicio». Otra víctima, Veronique Lacaille, que participa de la demanda colectiva, dijo a la prensa canadiense: «Estamos muy agradecidos de haber sobrevivido, pero queremos saber por qué pasó el accidente y qué van a hacer para compensarnos».
Agregó que «tenemos pesadillas, no dormimos bien, padecemos dolores. Toda nuestra familia está sufriendo física y mentalmente. El reclamo no es por lo material, sino porque ahora nos da miedo volver a subirnos a un avión».
La primera de las demandas fue presentada el viernes pasado por un grupo de pasajeros que reclaman u$s 350 millones; a ésta se le agregó una segunda, cuyo trámite se inició el martes, encabezada por la pasajera Sahar Alqudsi, su esposo Younis Qawasmi y otra pareja no identificada, por un total de u$s 124 millones. Uno de los abogados que representa a este grupo explicó las razones del reclamo: «Esta gente sufrió heridas de consideración, su hija de tres años quedó aterrorizada, perdieron sus posesiones personales; una mujer sufrió una grave lesión en el cuello que la obligaa recibir ultrasonido, y también una herida en el abdomen». Alqudsi viajaba en clase ejecutiva con su pequeña hija y su esposo.
La segunda demanda, al igual que la primera, fue presentada contra Air France aduciendo que el accidente fue provocado por «negligencia». El martes de la semana pasada, un Airbus de Air France con 297 pasajeros a bordo, en medio de una tormenta eléctrica, se salió de la pista, cayó en una hondonada y quedó envuelto en llamas en el aeropuerto de Toronto.
Las víctimas van contra Air France y los dos pilotos que estaban al frente del aparato. Las primeras conclusiones de los investigadores indican que el avión venía demasiado alto en su aproximación, y tocó pista demasiado tarde, lo que hizo que la humedad que la cubría provocara un «overshooting» (que se pasara del punto donde debía aterrizar), deslizándose hasta un bosquecillo y estallando en llamas.