"¡Greenspan, ¿qué hiciste?!" De alguna manera estas palabras sintetizan el pensamientoque tuvo ayer gran parte de los inversores.Tal vez sea hilar demasiado fino, pero el mero hecho de cambiar la frase que implicaba que la Fed no alteraría las tasas de interés "por un período considerable" por "el comité cree que pude ser paciente en cambiar su política de ajustes" derivó en que un mercado levemente alcista se desbarrancara repentinamente y quedara al cierre prácticamente en el mínimo de la sesión, con el Promedio Industrial perdiendo 1,33% para quedar en 10.468,37 puntos, y el NASDAQ cediendo 1,83%. Guste o no la idea, lo cierto es que el desplome sobrevino al mismo tiempo que se difundía el informe del Comité Abierto de la Reserva Federal, así que resulta correcto asociar una cosa con la otra. Claro que esto sólo es posible porque estamos frente a un mercado extremadamente nervioso, tanto como para que un insignificante cambio de palabras derive en una pérdida multimillonaria (el volumen negociado creció a unos impresionantes 1.842 millones de papeles en el NYSE y 2.310 millones en el sistema electrónico). Lo curioso es que, si bien el dólar ganó terreno frente al euro y al yen, el oro trepó casi 1%, y los bonos del Tesoro se desplomaron, llevando la tasa de 10 años a 4,177% anual. Es claro que en este escenario hablar sobre el informe de las órdenes de bienes durables o los balances de Time Warner, Procter & Gamble, Amazon, etc. poco y nada sirve para entender lo que pasó en el mercado. Esperemos que haya sido todo un error de apreciación del FOMC que, aburrido, decidió cambiar de palabras y no, como se sugiere, una apuesta política del viejo Alan.
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