La cosecha gruesa y la campaña 2008 se conjugarán para incrementar de manera notable el ingreso de divisas este mes. En el Banco Central estiman que los exportadores de cereales estarán liquidando unos u$s 2.000 millones, lo que vuelve a ponerle fuerte presión a la baja al tipo de cambio. Esto se produce justo cuando el dólar está en su momento más débil contra otras monedas de referencia en el mundo. Sin embargo, la postura del gobierno es defender el valor nominal del dólar y no dejarlo bajar de $ 3,15 en el mercado mayorista. Los críticos de esta postura señalan que la consecuencia de esto es mayor inflación, más aún en un contexto de fuerte aumento en los precios de los alimentos a nivel mundial medidos en dólares.
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Los ingresos que se registrarán este mes responden sobre todo a la cosecha de girasol y ya a partir de mediados de marzo a los primeros brotes de soja. Entre abril y junio ya se estará en medio del aluvión, ante el ingreso de divisas derivado de esta oleaginosa, cuyo precio prácticamente se duplicó en la comparación interanual.
Los efectos de esta ola de dólares se harán sentir y repercutirán sobre distintas variables, a saber:
Las reservas superarían los u$s 50.000 millones durante este mes: podría ocurrir incluso durante la primera quincena de este mes. Si bien se trata de un dato meramente estadístico (no hay, en definitiva, mayores diferencias respecto a u$s 49.900 millones) el gobierno lo utilizará políticamente. Por el momento no se analiza en el gobierno darles otra utilidad a las reservas, más allá de mostrarlas como un signo de solidez en un contexto internacional complejo. Desde Casa de Gobierno se negó en reiteradas oportunidades la posibilidad de aplicar una porción a cancelar la deuda en default con el Club de París (son poco más de u$s 5.500 millones).
El Tesoro seguirá colaborando en la demanda de divisas: con dinero del superávit fiscal de enero (llegó casi a $ 3.400 millones), el gobierno compró en febrero cerca de u$s 1.000 millones en el mercado cambiario. Con esos fondos hizo frente sobre todo al pago de deudas durante el mes (con el BID e intereses del BODEN 2012). Sin acceso a los mercados financieros, este mes precisaría algo más de u$s 500 millones. Como se espera que el ahorro fiscal de febrero también resulte elevado, habría recursos para auxiliar al BCRA.
Mayor esfuerzo del Central para absorber pesos: además de las compras ordenadas por la Secretaría de Hacienda con fondos del superávit, la entidad que preside Martín Redrado tendrá que hacer lo suyo para que la entrada de divisas no afecte al tipo de cambio. En el primer bimestre de 2008 compró u$s 2.000 millones (buena parte en enero, con menor presencia en febrero) y este mes la cifra tampocobajaría de los u$s 1.000 millones. Luego, los pesos utilizados para la compra de divisas deben ser absorbidos con emisión de Lebac y Nobac, a tasas que bajaron en los últimos dos meses hasta niveles de 10% anual fija en pesos para los plazos más cortos (entre tres y seis meses).
Crece la presencia de los importadores: además de la suba en los precios de las exportaciones, también los importadores se hacen sentir en el mercado cambiario. El aumento de las compras argentinas en el exterior requiere que los importadores recurran al mercado para la compra de divisas y cerrar la operación. Indirectamente, se ha convertido en un sector que colabora con el BCRA y Economía en la tarea de sostener el tipo de cambio. En febrero se registró un aumento de la demandade dólares por parte de los bancos, lo cual se reflejó en una suba de la Posición General de Cambios por parte del sistema financiero, pero no llegó a ser una variación significativa.
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