27 de julio 2004 - 00:00

"Amenazan con default para negociar mejor"

Miguel Bein
Miguel Bein
El ex secretario de Política Económica Miguel Bein se mostró confiado en que la Argentina logrará rápidamente la aprobación de la tercera revisión de metas.

Protagonista de muchas negociaciones con el Fondo, Bein sostuvo que la amenaza de default es una herramienta que se emplea en la negociación, que hasta ahora tuvo éxito en la postura oficial, pero que no es algo que se pueda emplear eternamente. En diálogo con Ambito Financiero, Bein destacó:

Periodista
: Usted ha protagonizado largas negociaciones con el FMI. ¿Cómo analiza el rumbo actual de las charlas y la existencia de un plan B, que contempla romper los vínculos con el organismo?

Miguel Bein: Es de manual que siempre que se tense una negociación se diga que se tiene una alternativa. Esta debe ser la segunda o la tercera vez que se habla de un plan B, pero a la larga nunca se terminan empleando.


P.:
¿Pero serían serios los efectos de un default con el FMI?

M.B.: El default es un arma que uno utiliza también en la negociación.Ya se utilizó con éxito antes de alcanzar el acuerdo actual, cuando parecía que las negociaciones estaban estancadas. Pero tampoco esta amenaza se puede utilizar sistemáticamente. Desde mi punto de vista, en la medida en que se avance con la sanción de la Ley de Responsabilidad Fiscal, no habrá mayores inconvenientes entre el gobierno y el organismo para avanzar en las negociaciones. No tengo dudas en que se va a llegar a un acuerdo con el Fondo. Y es probable que sea antes del receso del verano boreal.


• Señales

P.: Mirando la economía real, ¿cuáles son las últimas señales que está percibiendo?

M.B.: La economía se sigue recuperando. Pese a que ahora el aumento de la actividad no es franco sistemáticamente, la tendencia se mantiene. Hubo un bache en el ritmo de expansión generado por el fuerte traspaso de recursos del sector privado al público al momento del vencimiento de ganancias y bienes personales. En ese mayo, la recaudación creció 33% contra un promedio de 22% de suba mensual, lo que dejó un superávit fiscal de $ 4.300 millones. Y las empresas tuvieron que responder a estos pagos liquidando otros activos y recortando gastos, que se hicieron sentir. Sin embargo, en julio la actividad volvió a arrancar, a un ritmo de crecimiento industrial de 0,6% mensual acumulado.


P.:
¿Y cuánto puede afectar a la mejora en la actividad la baja en el precio de la soja y su efecto multiplicador?

M.B.: Creer que el precio de la soja se iba a mantener en los precios que vimos era una fantasía. Los árboles no crecen hasta el cielo. Yo recuerdo que en enero del año pasado, cuando la soja tenía valores similares a los actuales, ya hablábamos del boom de la soja. Se perdieron parte de los precios excepcionales, pero la rentabilidad que ofrece este cultivo sigue siendo muy buena.


P.:
¿Y qué correlato podríamos encontrar entonces en el precio del dólar? Recordemos que un informe del JP Morgan indicó que sin la intervención del Banco Central tendría que estar en $ 2,53...

M.B.: El dólar vale lo que vale porque el gobierno interviene sosteniendo su cotización. Es el principal demandante de dólares. Igualmente, creo que la participación del Banco Nación en el mercado es similar a la de un agente normal, ya que es una herramienta por la cual el Tesoro canaliza parte de su superávit y se hace de los dólares para servir su deuda denominada en moneda extranjera. Igualmente, creo que sin la intervención del Central, el dólar tendría que fluctuar entre $ 2,30 y $ 2,40. La política del BCRA hasta ahora ha tenido resultados importantes, inyectando liquidez ante el aumento que vimos de la demanda de pesos y acelerando los factores de crecimiento. Si bien en los últimos meses la demanda de moneda doméstica ha caído levemente, también ha mermado la intervención de la entidad, mediante menos compras o mayor esterilización a través de Lebac, por lo que los pasivos monetarios del Central han bajado en los últimos meses.


P.:
¿Y el sector importador no está recuperando protagonismo?

M.B.: Las importaciones se están recuperando y se están comportando, en cuanto a su composición, de manera similar a lo que ocurrió después de la crisis del '97 en Asia. El monto de los bienes que entran están alcanzando niveles similares a antes del estallido de 2001, y vamos a llegar a u$s 2.000 millones por mes a principios de 2005.


Entrevista de Juan Ignacio Paradiso

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