América latina es (¿o fue?) lo mejor
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La economía enfrenta fuertes contrastes en el consumo
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La Bolsa quiebra récords empujada por la efervescencia de los balances
El avance de los valores tecnológicos en Nueva York frenó los descensos de la Bolsa de Tokio y benefició a los mercados de Asia en la semana pasada. El principal indicador bursátil japonés, el índice Nikkei, terminó en 13.385,72 puntos, un aumento de 0,01 por ciento con respecto al cierre de la semana anterior. El exiguo avance se atribuyó al pesimismo del gobierno japonés, que en su valoración económica de abril omitió la palabra «recuperación» y advirtió que las condiciones están maduras para una recesión.
BOLSA DE LONDRES
BOLSA DE SAN PABLO
A lo largo del último año la línea de los 13.500 puntos ha sido para el Bovespa una especie de sostén. En cuatro oportunidades casi se rompe, pero inmediatamente se disparó la consiguiente recuperación. Esto, sin embargo, no alcanza para decir que las cosas están bien. De hecho, las señales son hoy más negativas que hace uno dos o tres meses. Algunos culpan a la Argentina, pero lo cierto es que lo que cambió fue la percepción que tienen los inversores sobre el mercado brasileño. De ser el país favorito, ha vuelto a ser considerado un mercado emergente-sumergente más. Si los problemas del país vecino son capaces de golpear o beneficiar (especialmente por el lado de la moneda), esto es sólo un reflejo de la debilidad interna, que durante tanto tiempo pudo ser disimulada gracias al interés de los extranjeros. Con ellos fuera del escenario, se impone la realidad.
BOLSA DE CHILE
BOLSA DE MEXICO
Portarse bien tiene sus beneficios. Pero tal vez no tanto como se quisiera. Hace ya casi un mes que los grandes inversores internacionales decidieron comenzar a utilizar la plaza mexicana (acciones, pero fundamentalmente CETES) como lugar para "estacionar" su dinero. De esta manera no sólo se está a tiro de cualquier beneficio latino (después de todo, la región sigue siendo la favorita del mundo emergente), sino que se apalanca una eventual recuperación de la economía norteamericana. La idea es que México treparía aun más que Nueva York (pero menos que el NASDAQ), si se comienzan a dar vuelta realmente las cosas del otro lado del Río Grande. El problema es que más allá de las teorías, está la realidad. Y la realidad, es decir precios y volúmenes, nos dicen que si bien las cosas pueden estar hoy bien, el futuro no sólo es incierto, sino que también puede ser negativo.




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