El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Para diversos países candidatos, la brecha entre las calificaciones en moneda local y extranjera representa el rango probable en el que se encontrará la futura calificación del gobierno, caerá luego de su incorporación a la Unión Monetaria Europea y la eliminación de sus monedas locales así como el sometimiento de sus políticas monetarias y cambiarias. Estos países incluyen Chipre (calificación en moneda local 'AA-/Estable; calificación en moneda extranjera 'A'/Estable), República Checa ('A+'/Estable; 'A-' Estable), Hungría ('A'/Estable; 'A-'/Estable), Malta ('AA-'/Estable; 'A'/Estable), Polonia ('A'/Estable; 'BBB+'/Estable), República de Eslovaquia ('A-'/Estable; 'BBB'/Positiva), y Eslovenia ('AA'/Estable; 'A'/Positiva). Para otros países candidatos, tales como Estonia ('A-'/Estable; 'A-'/Estable), Latvia ('A-'Estable, 'BBB+'/Estable), y Lituania ('BBB+'/Estable; 'BBB'/Estable), un avance en la reforma estructural y una mejora de los estándares de vida de sus ciudadanos podría conducir a mayores calificaciones. Por supuesto, si cualquiera de los candidatos retirase su pedido de pertenecer a la UE, o la pospusiera indefinidamente, probablemente viera caer sus calificaciones de manera pronunciada.
Bulgaria ('BB+'/Positiva, 'BB'/Positiva) y Rumania ('BB-'/Positiva; 'B+'/Positiva) aspiran a formar parte de la UE en la segunda vuelta, y no ingresarán a la UE antes de 2007. Su avance en la preparación de la carpeta de solicitud llevó a Standard & Poor's a subir las calificaciones de ambos gobiernos un nivel en 2002. El progreso en la reforma estructural conduciría a mayores calificaciones para ambos gobiernos, tal vez en la primera mitad de 2003.
Standard & Poor's publicará la tercera parte de este artículo el próximo miércoles 29 de Enero. Si desea la versión completa del mismo usted puede visitar nuestro sitio web
Dejá tu comentario