4 de octubre 2005 - 00:00

Aún con dólar alto crece más invasión de Brasil

La política oficial del dólar alto prácticamente no está dando ningún resultado. Era previsible. Ayer se conoció que el déficit comercial con Brasil sigue en ascenso y en niveles récord. Además, ese país exporta productos industriales, de alto valor agregado, y la Argentina, básicamente, tiene materias primas, como petróleo. Una vez más se verifica que mantener artificialmente el tipo de cambio de poco sirve. Lula dejó caer el dólar y sólo ayer, cuando se acercó a R$ 2,20, intervino. Aquí se insiste en que cotice cerca de 3 pesos, y la inflación superará 10% este año, casi el doble que la de Brasil. Se complica a las empresas y más a las inversiones en maquinaria y equipos que les permitirían ser más competitivas. Y si a ello se castiga al exportar con impuestos de hasta 45% como retenciones, el panorama desfavorable se completa mucho más.

La balanza comercial con Brasil arroja en lo que va del año un déficit de u$s 2.663 millones (97% más que un año atrás), lo que representa un aumento de 48% respecto de todo 2004.
La balanza comercial con Brasil arroja en lo que va del año un déficit de u$s 2.663 millones (97% más que un año atrás), lo que representa un aumento de 48% respecto de todo 2004.
En setiembre pasado, la balanza comercial con Brasil resultó negativa para el país en u$s 365 millones, un desequilibrio 132% mayor al de un año atrás.

De acuerdo con los datos del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, el déficit del mes pasado es el resultado de haberle exportado a la Argentina por u$s 888 millones e importado por u$s 523 millones. El crecimiento del déficit comercial bilateral, si bien no extraña ya que confirma la tendencia de los últimos años, refleja el desempeño de las ventas externas brasileñas que aumentaron el mes pasado 34% interanual, mientras que las importaciones desde la Argentina lo hicieron apenas por encima de 3% respecto de setiembre de 2004.

Con estos resultados, el déficit comercial con Brasil acumulado en lo que va del año supera u$s 2.663 millones (97% más que el mismo período de 2004), lo que representa un aumento de 48% en relación con todo 2004.


Al observar cuáles fueron los productos brasileños exportados a la Argentina que más crecieron en setiembre, se destacan manufacturas industriales (automóviles, aparatos transmisores y teléfonos celulares, motores para automóviles, vehículos de carga y aceites combustibles).

Hay, además, otros hechos para destacar.

• Por un lado, las exportaciones totales de Brasil en setiembre crecieron en promedio 19,2% mientras que las destinadas al mercado argentino lo hicieron casi al doble.

• De esta forma, la participación de las ventas externas a la Argentina dentro de las exportaciones totales de Brasil pasó de 7,6% a 8,3% este año.

En setiembre, la Argentina fue el segundo principal mercado para las exportaciones brasileñas detrás de los Estados Unidos y muy por delante de China y Chile. Así, la Argentina se consolida como uno de los mercados de destino más relevantes para el comercio exterior brasileño.

• En cambio, mientras las importaciones totales de Brasil crecieron el mes pasado en promedio cerca de 10%, las provenientes de la Argentina lo hicieron en 3,4%.

• Así, el peso relativo de esta ventas dentro de las compras totales de Brasil cayó de 8,9% a 8,4%.

El mes pasado, la Argentina fue desplazada al cuarto lugar como proveedor detrás de los Estados Unidos, Alemania y China. La Argentina pasa así a ocupar el tercer lugar en el ranking de proveedores de Brasil.

Vale la pena hacer también otras consideraciones sobre la evolución del déficit comercial con Brasil:

• La economía brasileña está creciendo este año más de 3% y ya se proyecta un saldo comercial superior a u$s 41.000 millones. Las exportaciones totales crecen más de 23% anual; y las importaciones, cerca de 20%. Todo ello dentro de un contexto de fuerte apreciación del tipo de cambio (25% en lo que va de 2005).

Sin embargo, la Argentina no parece ni aprovechar ni ser beneficiada por el desenvolvimiento de la economía brasileña, y tampoco de la ventaja competitiva del peso frente al real.

• Por ello, resulta interesante entender si la performance brasileña es resultado de las políticas internas de promoción a las exportaciones o de factores externos.

• En tal sentido, un estudio realizado por los economistas del
Banco Itaú dirigidos por Tomás Málaga sostiene que desde fines de 2001 el precio de las principales materias primas mundiales como del comercio mundial presentan altas tasas de crecimiento; y esos factores, junto al hecho de que el tipo de cambio promedio de 2002-2005 (R$ 2,86) se ubicó casi 22% por encima del nivel de 2001, impulsaron las exportaciones.

Al desagregar el aumento del superávit comercial de Brasil, se comprueba que el tipo de cambio explica 37,6%; las commodities y el comercio mundial, 40,5%; y sólo 15,6% es producto de incentivos oficiales. O sea que el tipo de cambio, el aumento de los commodities y el crecimiento del comercio explican gran parte del incremento del saldo comercial, siendo las políticas domésticas de promoción un factor secundario.

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