Finalizó ayer en Pekín la reunión anual de la Comisión Mixta de Comercio entre EE.UU. y China con importantes avances, aunque no se logró aún alcanzar una postura común sobre el conflicto textil.
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En el encuentro participaron el secretario de Comercio estadounidense, Carlos Gutiérrez, y su par chino, Bo Xilai, quienes acordaron aumentar las medidas contra las violaciones de derechos de propiedad intelectual en China, un tema requerido por Washington.
Según señaló Gutiérrez al finalizar el encuentro, el gobierno chino se comprometió a « aumentar el porcentaje de casos de piratería que podrán ser juzgados por la vía penal».
Asimismo, añadió, que ambos países se comprometieron en crear un comité conjunto para perseguir las violaciones de estos derechos, y China abrirá en su embajada en Washington una oficina para atender reclamos de violación de derechos de marca en territorio chino.
El gobierno de George W. Bush ha acusado en numerosas oportunidades a China de actuar con poca dureza en contra de la piratería. El país oriental sigue siendo un paraíso para comprar falsificaciones de marcas célebres a bajo precio o copias pirata de los últimos estrenos de Hollywood. Sobre el conflicto textil, las dos partes no pudieron llegar a consensos similares a los logrados el pasado mes por China y la Unión Europea, y sólo se comprometieron a retomar el tema en futuros encuentros. Con la UE, China acordó limitar sus exportaciones textiles a un crecimiento de entre 8,5% y 12,5% anual en nueve categorías hasta 2007.
Los analistas estiman que con Washington el consenso será más difícil, porque EE.UU. ya adoptó medidas de emergencia sobre siete categorías textiles y estableció de forma unilateral que el crecimiento de las importaciones textiles chinas no podrá superar este año 7,5%.
En otro orden de cosas, China aceptó retirar un proyecto de ley que obligaba a las empresas nacionales a comprar y usar únicamente software fabricados en el país oriental, el cual según EE.UU., violaba las normas de libre competencia.
Sin embargo, los funcionarios estadounidenses no se mostraron conformes con los avances logrados, y pidieron una mayor apertura del mercado chino. «China tiene acceso total a nuestro mercado, así que nosotros queremos lo mismo en el chino», destacó Gutiérrez, quien admitió que el tema de los textiles se presentó durante las conversaciones, pero que no se logró ningún avance.
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