El dólar cerró ayer con una nueva caída de 1,4% con final a $ 3,60 en las pizarras de las casas de cambio. Si el Banco Central no hubiese intervenido en la plaza, ayer el dólar inclusive hubiera descendido por debajo de 3,20 pesos. Esto porque incorporó reservas por las liquidaciones que hicieron los exportadores por un total de u$s 44 millones. Si se las hubiera volcado a la plaza, la cotización del dólar se hubiera derrumbado más. Pero, con prudencia, en el Banco Central prefieren aumentar reservas en momentos en que se encuentran por debajo de los u$s 9.000 millones, antes que impulsar una baja ficticia y transitoria del dólar. En las casas de cambio que operan en línea directa con el Banco Central, el cierre se operó a 3,55 pesos. De esta manera, en lo que va de julio, ya se logró recuperar u$s 170 millones, equivalentes a las reservas perdidas durante junio. La clave para los próximos días pasará por las negociaciones que se están realizando en Washington para avanzar en una mayor flexibilización del «corralito». En este sentido, hoy se reunirán el titular del Banco Central, Aldo Pignanelli, con el N° 2 del Tesoro norteamericano, John Taylor.
En el segmento libre, El optimismo que ayer prevalecía en los pasillos de la entidad que preside
Los más de u$s 44 millones ganados ayer casi igualaron el récord logrado el día anterior cuando la entidad cerró la jornada con un incremento de u$s 45,8 millones en sus reservas.
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