El consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) decidió mantener los tipos básicos de interés en la zona del euro en el 1%. Así la tasa continuará en su mínimo histórico pese a las amenazas inflacionarias. El presidente de la autoridad monetaria, Jean Claude Trichet, señaló que las presiones de los precios en el corto plazo se mantendrán estables.
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La economía de la zona euro enfrenta presiones inflacionarias en el corto plazo y aunque en el largo plazo se moderarían, se requiere especial atención, dijo Jean-Claude Trichet. La inflación en la zona euro saltó el mes pasado a un 2,2 por ciento, la primera vez en dos años que sube por sobre la meta del banco central de levemente por debajo del 2,0 por ciento.
"Vemos evidencia de presión al alza en el corto plazo de la inflación general, principalmente debido a los precios de la energía, lo que hasta el momento no ha afectado nuestra evaluación de que el avance de los precios se mantendrá en línea con la estabilidad de precios durante el horizonte relevante en la política monetaria", dijo Trichet. "Al mismo tiempo, se requiere un seguimiento cercano", afirmó durante la conferencia de prensa posterior al encuentro mensual del Consejo de Gobierno del BCE.
Los 71 economistas consultados por Reuters estimaban que el BCE mantendría sus tasas en un 1,0 por ciento por vigésimo mes consecutivo. Trichet dijo que la inflación podría mantenerse por encima de la meta durante un tiempo antes de moderarse hacia fines de este año, declaraciones que llevaron al euro a ampliar su avance frente al dólar .
En tanto, el funcionario indicó que los gobiernos de la zona euro eran responsables de poner sus cuentas en orden para detener la actual crisis, que ha obligado a Grecia y a Irlanda a recibir ayuda externa. Unas exitosas subastas de deuda por parte de España y Portugal esta semana calmaron parte de los temores de los inversores, pero la especulación sobre su situación financiera sigue presente en los mercados.
"En vista de la persistente vulnerabilidad a reacciones adversas del mercado, los países deben hacer su máximo esfuerzo para cumplir sus metas de déficit y poner los ratios deuda-PIB firmemente en una trayectoria bajista", dijo Trichet. Además reiteró su apoyo a que se amplíe el tamaño y el alcance del fondo de rescate de la zona euro, pese a que Alemania se opone a una medida de ese tipo. "Pensamos que este fondo de estabilización debería ser mejorado cuantitativa y cualitativamente. Pero sólo estoy repitiendo lo que ya dije", señaló. Los inversores se preguntan además si el BCE puede aumentar sus compras de bonos para apoyar a Portugal, país en el que los inversores querrían que se detuviera la crisis para que no contagie a España, una economía mucho más grande. Pero Trichet sólo dijo que el programa de compra de bonos "continuaba".
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