Los superpoderes con que cuenta el gobierno para manejar fondos -los hoy vigentes, no los aumentados para 2005- avanzan ya por terrenos más peligrosos. Una decisión del jefe de Gabinete derivó más de $ 8 millones destinados al Plan Jefas y Jefes hacia nuevas contrataciones, además sin tope, del Ministerio de Trabajo. Lo curioso es que parte de esos montos sale de asistencia aportada por el Banco Mundial. No es el comienzo de un estilo de manejar las partidas sin control del Congreso porque este año se vieron ejemplos aún mayores, modificando el destino de casi $ 5.000 millones. Pero liberar los límites de la ley para incrementar contratos, y por lo tanto gasto, y además hacerlo aumentando o recortando planes financiados con organismos internacionacionales resulta un avance peligroso.
Pero mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia 908 de este año -dictado Con ese otro
Por esa norma, el jefe de Gabinete exceptuó al Ministerio de Trabajo de cumplir el límite fijado en la Ley de Presupuesto para incorporar más contratados al Estado.
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