Finalmente, el gobierno logró que las entidades financieras bajaran las tasas de los créditos hipotecarios. Todo dentro del plan que ideó el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, para que los inquilinos puedan acceder a una vivienda. La cuestión surgió tras el despegue de los precios de los alquileres. Se pensó primero en un congelamiento y luego en que los contratos se registren en la AFIP. Afortunadamente, se abandonaron de inmediato esas alternativas. Luego propuso Moreno otorgar un subsidio estatal a las tasas de los créditos hipotecarios. También le fue rechazado. Ayer, en la cumbre en Casa de Gobierno, los principales bancos de la plaza presentaron importantes bajas en el costo de los créditos hipotecarios y un alargamiento de los plazos. Sin duda es un avance no menor. ¿Soluciona el problema? ¿Es de amplio alcance? Trascendió que Moreno pidió a los bancos que otorguen 1.000 créditos cada uno por año. Considerando que serían 17 las entidades que adherirían al plan, habría 17.000 familias beneficiadas. Tampoco la cuota a pagar equivaldrá a un alquiler. Es que esa meta que se fijó es virtualmente imposible de lograr. Para que la cuota sea igual al valor del alquiler, los créditos deberían ser a 60 años de plazo en las actuales condiciones.
Los principales banqueros se dieron cita ayer en Casa de Gobierno. Entre ellos, Jorge Brito y Mario Vicens. Junto a Néstor Kirchner, Alberto Fernández, Julio De Vido, Jorge Telerman y Guillermo Moreno.
El gobierno lanzó ayer el plan de créditos hipotecarios para procurar que los inquilinos accedan a la vivienda propia. En total son 14 los bancos que presentaron sus propias líneas, que incluyen alargamiento de plazos (hasta 30 años), reducción de tasas y período de gracia para empezar a pagar el capital.
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Sin embargo, el problema principal de los préstamos subsiste: el ingreso de la mayor parte de la población no alcanza para hacer frente a la cuota mensual, aun con la disminución que se logrará con los cambios mencionados.
El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, pidió a las entidades que adhirieron al plan que «por lo menos» otorguen 1.000 préstamos destinados a inquilinos -en teoríaen los próximos doce meses como piso. Esto daría un promedio de $ 85 millones por entidad, una suma relativamente pequeña considerando que casi todos los bancos involucrados son líderes. Como hay 17 entidades en la operatoria habrá por lo menos 17.000 préstamos que se otorguen con estas características.
Los presidentes de todas las entidades que participaron en el lanzamiento mantuvieron una reunión previa al anuncio oficial con Néstor Kirchner. El Presidente destacó que la reducción de tasas se consiguió «sin subsidio del Estado» e instó a las entidades a competir para captar clientes.
Entre los que asistieron se encontraban Jorge Brito (presidente de ADEBA y de Macro Bansud), Mario Vicens (ABA), Enrique Cristofani (BBVA Banco Francés), Luis Ribaya y Antonio Garcés (Galicia), Enrique Eskenazi ( Banco Santa Fe) Carlos Heller (Credicoop) y Gabriela Ciganotto (Nación), entre otros. Además, estuvieron representantes de distintas cámaras, como Carlos Wagner (Construcción) y Hugo Mannella (Inmobiliarias).
Características
Las líneas presentadas tienen distintas características, pero se podrían resumir en las siguientes:
Habrá préstamos a 30 años a tasa fija, que irá entre 8,40% y 9,75% anual, según los bancos.
Otros saldrán con tasa combinada: los primeros años será fija y luego variable. Además, la mayor parte de los préstamos tiene una determinada cantidad de años de gracia para comenzar a devolverlo (hasta cinco años en el mejor de los casos).
Todos los préstamos prevén el financiamiento por 100% del valor del inmueble hasta los $ 200.000. Por supuesto, luego dependerá del ingreso del individuo la posibilidad de acceder al préstamo, de acuerdo con su ingreso mensual y el valor de la cuota.
Los bancos tendrán en cuenta el cumplimiento de las últimas ocho cuotas del contrato de alquiler para considerar al solicitante como sujeto de crédito. Pero luego dependerá del salario familiar para que le otorguen el préstamo.
Casi todos los banqueros se ocuparon por aclarar que será una línea específicamente para inquilinos que busquen transformarse en propietarios. Quienes ya tienen un préstamo hipotecario a tasas más altas no podrán reemplazarlo por este mecanismo. Tampoco podrá accederse a esta línea para agrandarse, por ejemplo pasando de 2 a 3 ambientes. Ciganotto señaló que «el Nación ya tiene otras líneas disponibles en la actualidad para este tipo de casos», claro que a tasas más altas.
Entre los asistentes a la reunión efectuada ayer se encontraban Sebastián Palla (titular de la Unión de AFJP) y Carlos Peguet, de Consolidar AFJP. Moreno explicó que «el compromiso de los fondos de pensión es participar en el mercado secundario para comprar las hipotecas que generen los bancos. Pero será exclusivamente una negociación entre ellos». Así descartó que, al menos por el momento, el Estado involucre parte de sus recursos para que los bancos puedan descargar sus hipotecas. Se estima, además, que las compañías de seguros también podrían participar de este mercado de hipotecas por tratarse de inversores de largo plazo.
A partir de ahora llegarán los cálculos para determinar si alcanza o no con un determinado ingreso para dejar de ser inquilino y transformarse en propietario.
El único ejemplo práctico lo brindó ayer un banco privado: por cada $ 10.000 el tomador deberá pagar una cuota mensual de $ 91. Por lo tanto, para un préstamo de 10.000 dólares, deberá pagar unos $ 284. Si el valor del inmueble es de 50.000 dólares, la cuota llegaría a $ 1.420, lo cual exigiría un ingreso aproximado cercano a los $ 4.000, lo que continuará siendo una barrera infranqueable para muchos. El gerente de inversiones de Banco Río, Claudio Mittef, señaló que «lo más probable es que este tipo de préstamos se dirija a la compra de inmuebles».