12 de agosto 2020 - 00:00

Devaluación: creen que el BCRA mantiene el ritmo pero con más volatilidad

La inflación sigue sin mostrar su peor cara. Las expectativas inflacionarias son descendentes. Sin embargo, en el mercado sospechan algunos cambios.

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No cabe duda que la pandemia echó por tierra todo el esquema cambiario pensado por el Gobierno originalmente. Es que la explosión del déficit fiscal y la dantesca emisión para financiarlo terminaron impactando en el mercado cambiario y disparó la brecha. Así el crawling peg del BCRA y el dólar oficial a $70 quedaron fuera de foco. El BCRA tuvo que vender divisas en lugar de comprar ante la desaparición de la oferta del superávit comercial. Todo ello con más restricciones cambiarias y cepo.Bajo este contexto el BCRA procura evitar una corrección precipitada del tipo de cambio oficial, que vale decir en términos reales no está tan desfasado del promedio histórico. Pero algunos reclaman mirando los valores de los dólares informales, que como en otras oportunidades ya señalamos están en niveles récords similares a los registrados en crisis terminales como en junio 2002 o en 1989. Los que si tienen más argumentos para quejarse son los exportadores agropecuarios que reciben un dólar de menos de $50.

Hoy el debate sigue abierto. Incluso algunos especularon con que el BCRA aceleraría el ritmo de devaluación diaria (crawling peg) ante el estacionamiento de las brechas en niveles considerados disruptivos. Sin embargo, mirando el accionar del BCRA nada indica que esté ni acelerando ni desacelerando el ritmo de las microdevaluaciones diarias. Lo que si se está viendo y quizás de ahora en más, con mayor intensidad es una mayor volatilidad. Al respecto Hernán Hirsch de FyEconsult señala que a lo largo de julio la tasa de devaluación diaria anualizada se ubicó entre 35 y 37%, y en los primeros días de agosto se amplió el rango a 28 y 49%, incluso llegando ayer a niveles del 19%. Lo que sospecha el economista y muchos de sus colegas es que el BCRA, si bien no modificará la política cambiaria de deslizamiento del tipo de cambio nominal, lo que si intentará es darle algo más de volatilidad. Huelga decir que experiencias como la “tablita cambiaria” de los 80, donde estaba pautada el esquema diario de la devaluación (en ese tiempo para inducir una desaceleración inflacionaria) terminan siendo un seguro de cambio y no modifican expectativas preparando el terreno para una ajuste abrupto. Por ello, no extraña, es más, es lo más lógico, que el crawling peg sea errático, para no brindar arbitrajes seguros a los especuladores. Norberto Sosa de IEB destaca también que el crawling está clavado en zona de 30% aunque la brecha trepa por tendencia más que por arbitraje de bonos por el canje, porque detrás está el tema de fondo, la situación patrimonial del BCRA que se sigue deteriorando.

Especulando con lo que viene los economistas de Macroview vislumbran tres escenarios:

  • Continuará el actual crawling peg del dólar oficial al ritmo de la tasa de inflación. Al ritmo actual (3% por mes), se llegaría a fin de año con un dólar mayorista de $85. Si se acelerara la inflación, debería acelerarse el deslizamiento.
  • Correcciones obligadas. O sea, crawling – peg más saltito. Por ejemplo, más un aumento del gravamen PAIS (del actual 30% a ¿45%?) hoy sería un dólar PAIS de $105; o crawling más un salto del dólar oficial ¿hacia fin de año? (25% como en el 2014) lo que implicaría un dólar de $100 más o menos.
  • Corrección impuesta por una crisis. Formalización de un mercado financiero libre o salto del dólar oficial cercano al dólar blue.

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