El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, dijo que el banco central espera desacelerar el ritmo de compras de bonos más adelante en el año y finalizar el programa alrededor de mediados del 2014, comentarios que presionaron a las acciones y llevaron a los rendimientos de la deuda pública a máximos de 15 meses.
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La Fed espera que el mercado laboral estadounidense seguirá mejorando apoyado por un crecimiento económico moderado mientras se alivian los vientos en contra que enfrenta la economía, dijo Bernanke. También aseguró que los funcionarios ven la inflación regresando "hacia nuestro objetivo del 2 por ciento en el transcurso del tiempo".
"El Comité actualmente anticipa que será apropiado moderar el ritmo mensual de compras más adelante en el año", dijo Bernanke.
"Y si los subsecuentes datos se mantienen ampliamente alineados con nuestras expectativas actuales para la economía, continuaremos reduciendo el ritmo de compras a pasos mesurados a lo largo del primer semestre del próximo año, poniendo fin a la compras alrededor de mediados de año", agregó.
Los comentarios de Bernanke se produjeron en una conferencia de prensa tras la decisión del Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed de mantener las compras de bonos en 85.000 millones de dólares mensuales dado el alto desempleo.
Tras una reunión de dos días, el panel de la Fed que fija la política monetaria ofreció una evaluación más positiva de los riesgos que enfrenta la economía de lo que estimaba en el último encuentro de mayo.
"El Comité (de Mercado Abierto de la Fed) ve los riesgos a la baja para el panorama de la economía y el mercado laboral que han disminuido desde el otoño (boreal)", aseguró la Fed.
Las acciones cayeron fuertemente, el dólar subió y los precios de los bonos del Tesoro bajaron, llevando al rendimiento referencial a 10 años a niveles no vistos desde marzo del 2012, ya que los operadores vieron los comentarios de Bernanke y el comunicado del banco central como un claro paso hacia la reducción del programa de compra de deuda.
"El comunicado envió una señal de calma, diciendo que los riesgos a la baja sobre el panorama de la economía y el mercado laboral han disminuido desde el otoño (boreal), lo que es un precursor necesario si van a alcanzar el punto donde empiecen a frenar (las compras de bonos)", dijo Greg McBride analista financiero senior de Bankrate.com en Nueva York.
La presidenta de la Fed de Kansas City, Esther George, disintió nuevamente ante la expansión del banco central en su apoyo a la economía, expresando preocupación de que pudiera alimentar desequilibrios financieros y dañar la meta de la Fed de mantener contenida la inflación.
En una nota sorpresiva, el jefe de la Fed de St. Louis, James Bullard, también se manifestó en contra, ya que cree que el organismo debería señalar con más fuerza su disposición de defender su meta del 2 por ciento para la inflación, aunque el comunicado no indicó si presionó por intensificar el ritmo de las compras de bonos.
El banco central estadounidense mantuvo las tasas de interés en cerca de cero desde diciembre del 2008, al tiempo que ha triplicado con creces su hoja de balance a alrededor de 3,3 billones de dólares con sus compras de bonos.
En su actual -y tercer- programa denominado alivio cuantitativo, la Fed compra 40.000 millones de dólares en activos respaldados por hipotecas y 45.000 millones de dólares en bonos del Tesoro de largo plazo mensualmente.
Los economistas prevén que las tasas se mantendrán sin cambios hasta el 2015, pero ese pronóstico ha cambiado desde que Bernanke encendió las especulaciones el mes pasado respecto a que el banco central podría reducir pronto sus compras de bonos.
La Fed reiteró el miércoles que no subirá las tasas de interés hasta que el desempleo alcance un 6,5 por ciento o menos, siempre y cuando el panorama para la inflación se mantenga por debajo de un 2,5 por ciento. La tasa de desempleo de Estados Unidos fue de un 7,6 por ciento en mayo.
Bernanke dejó claro el miércoles que el umbral de desempleo era solamente para considerar un alza de tasa, no necesariamente para generar un aumento. En nuevas proyecciones trimestrales, 14 de 19 miembros del panel de la Fed dijeron que no piensan que sería apropiado elevar las tasas hasta en algún momento del 2015.
En una fuerte rebaja, la Fed pronostica que el índice de precios PCE, su medida favorita para las presiones de precios de los consumidores, subiría solo 0,8 a 1,2 por ciento este año. Sin embargo, vio a la inflación volviendo de 1,4 a 2 por ciento en el 2014 y 1,6 a 2 por ciento en el 2015.
La baja inflación podría permitir a la Fed mantener las tasas de interés bajas por más tiempo.
El banco central recortó su estimación de crecimiento del PIB en el 2013 a un rango de entre un 2,3 y un 2,6 por ciento desde el 2,3 al 2,8 por ciento previsto en marzo. Además, bajó su proyección de la tasa de desempleo a un rango de un 7,2 a un 7,3 por ciento desde un 7,3 al 7,5 por ciento estimado en marzo.
Para el 2014, la Fed subió la estimación de crecimiento de la economía a un rango de un 3,0 a un 3,5 por ciento desde el 2,9 al 3,4 por ciento previsto en marzo. Para el próximo año, la entidad recortó la tasa de desempleo a un rango de un 6,5 a un 6,8 por ciento desde el 6,7 al 7,0 por ciento previsto tres meses atrás.
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