El nuevo descenso de la bolsa porteña, que también afecta a los bonos, se inscribe en un marco de negocios adverso para la mayoría de los mercados extranjeros en medio de la incertidumbre que genera la posibilidad de nuevas subas en las tasas de interés para fin de mes.
El titular de la Reserva Federal estadounidense, Ben Bernake, afirmó ayer que la economía de su país está en camino de desacelerarse pero debe mantenerse bajo continua observación a la inflación para alcanzar su control.
Inmediatamente los inversores reaccionaron con ventas por una lectura de potenciales nuevas subas de tasas combinadas con un escenario de menor crecimiento económico.
En el mercado local nadie habla de una adecuación de los precios para justificar el tobogán en el que ingresaron los papeles.
Por el contrario se insiste en la globalización de los mercados en el momento de explicar el paso al costado de la demanda.
No obstante, en la última parte de la rueda la aparición de compras en busca de oportunidades limó buena parte de una caída que en el pasaje de mayor presión de las ventas llegó a rozar el 3,00 por ciento.
Los negocios en acciones locales totalizaron hoy 48,77 millones de pesos y se agregaron otros 471 mil pesos provenientes de las empresas exclusivamente extranjeras.
Entre todas el balance deparó 15 alzas, frente a 33 bajas y 4 firmas sin cambios.
"La inestabilidad de los mercados internacionales impacta en los mercados emergentes y en consecuencia vuelven a presentar un desarrollo con cierto nerviosismo", apuntó un operador a mitad de la jornada bursátil.
"El mercado se hace receptivo de las bajas del exterior, únicamente por empatía", dijo Luis Alvarez, de la firma bursátil que lleva su apellido.
Los estrategas de Compañía Inversora Bursátil sostienen que los mercados emergentes siguirían operando con poco volumen dentro de un rango lateralizado a la espera de nuevas señales sobre la marcha de la economía norteamericana.
Los datos de inflación de la semana próxima (13 y 14 de junio) se consideran claves para avizorar la suerte de las tasas de interés.
Si no hay sorpresas, el menor ritmo de crecimiento podría lleva a la FED a tomarse una pausa en la reunión del 29 de este mes.
Ahora si la inflación vuelve a sorprender negativamente, Ben Bernake, titular de la FED, se enfrentaría al dilema de tener que optar por el objetivo de impulsar el crecimiento o por el de controlar los precios.
La presión de las ventas y que se agudizó con los recientes comentarios de Bernake, también golpeó a los bonos de la deuda.
En Wall Street el índice Dos Jones perdió 0,42 por ciento y el Nasdaq cedió 0,32, mientras que el Bovespa de San Pablo retrocedió 0,50 por ciento.
Más temprano las bolsas europeas ya habían quedado con signos negativos. En Londres las acciones perdieron 1,60, en Francfort 2,11 y la Bolsa de Paris terminó con una caida del 2,40 por ciento.
En la plaza cambiaria local el dólar al públicó terminó sin cambios ofrecido a 3,10
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