Boom de Los Pumas: ya no hay camisetas
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Juan Fernández
Lobbe,
Ignacio
Corleto y
Gonzalo
Longo con la
blanquiceleste
puma. La
versión
«Mundial» (sin
el logo de
VISA) ya no se
consigue;
Adidas
prepara una
nueva edición.
Cuando reaparezcan las camisetas «versión Mundial» habrá que apurarse a comprarlas: es que VISA sin dudas «insistirá» en que las próximas tengan su logo en el pecho, por las que las actuales serán rarezas, casi reliquias cuyo valor se acrecentará con el tiempo y el lugar en que finalicen Los Pumas en el torneo de Francia.
De todos modos, se sabe que el mercado del rugby es mucho menos snob que el futbolero, aunque esto suene inverosímil. Quienes jugaron al rugby en clubes saben que las camisetas se heredan de los hermanos mayores o de quienes los precedieron en la misma división y que -a diferencia de lo que pasa con el fútbol- es común y hasta esperable ver cinco o seis diseños diferentes en un mismo equipo. En cambio, los futboleros -en la medida de sus posibilidades económicas- quieren tener la última versión de la camiseta del club de sus amores, que habitualmenteno se usa para jugar, sino para ir a la cancha o hasta para salir de noche.
Por eso, los fanáticos de Los Pumas y que son «gente de rugby» no se desesperaron por tener la última camiseta, inquietud que sí se ve entre los que están descubriendo la belleza y el profundo sentido solidario de este deporte a partir de los éxitos de la selección nacional. Son ellos, seguramente, quienes agotaron el stock de uniformes argentinos.
El momento actual de Los Pumas llega en una coyuntura ideal para Adidas: su « caballo del comisario», o sea, los All Blacks, acaba de mancarse mucho antes de acercarse a la meta. Además de haber perdido, lo hicieron con el paradigma de su máximo competidor, Les Bleus franceses, vestidos por Nike. La selección de Francia además disputará una semifinal All Nike con los ingleses; del otro lado del draw quedaron Argentina y Sudáfrica, vestida por Canterbury. Por lo tanto, Los Pumas son la única esperanza que le queda a la marca de las tres tiras de tener un lugar en la final que se jugará en dos semanas. De todos modos, el equipo que dirige Marcelo Loffreda ( curiosamente un hombre que fue Topper-Alpargatas toda su vida: era su gerente de marketing) se aseguró jugar el máximo de siete partidos que permite el mundial. En el peor de los casos, o sea una derrota contra los «Boks», estará en la final por el tercer puesto.
¿Tendrá algo que decir Adidas ante la IRB al momento de que los popes del rugby mundial decidan si Los Pumas participarán o no en alguna competencia internacional (el Tri Nations, que se convertiría en el Four Nations; el Six Nations, que se convertiría en el Seven Nations). Es de esperar que sí: las camisetas de Los Pumas se ofrecen en las tiendas deportivas de París a « módicos» 200 euros... Difícil entender entonces que Los Pumas no son negocio...
S.D.




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