El asesor de la Presidencia brasileña para Asuntos Internacionales, Marco Aurelio García, minimizó las divergencias comerciales con Argentina y negó que el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva pretenda tomar represalias si se restringe la importación de alimentos en ese país.
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"No hay clima para represalias. La pelea entre Brasil y Argentina sólo tiene consistencia en el fútbol", afirmó el asesor de Lula en declaraciones a periodistas en Río de Janeiro después de participar en la apertura del Foro Brasil-Unión Europea.
García agregó que Lula tuvo el pasado lunes una "calurosa reunión" en Buenos Aires con la presidenta argentina, Cristina Fernández, durante las celebraciones del Bicentenario de la independencia de ese país.
"Si mañana tienen un nuevo encuentro, evidentemente abordarán ese asunto pero sin ningún ánimo de represalia", agregó al referirse al viaje que hará Fernández el viernes a Río de Janeiro para participar, junto con Lula y otros mandatarios, en el III Foro de la Alianza de las Civilizaciones.
El funcionario también minimizó las declaraciones de la víspera del secretario de Comercio del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio de Brasil, Welber Barral, quien advirtió que el Gobierno brasileño puede responder con acciones similares a las posibles medidas de Argentina para restringir la importación de alimentos.
"El principio del Gobierno brasileño en sus relaciones internacionales es la reciprocidad. Brasil también tiene un mecanismo electrónico de control de importaciones", dijo Barral al ser interrogado sobre las medidas que Argentina supuestamente pretende adoptar.
Según varios medios locales, Argentina estudia restringir el ingreso en su país de alimentos que compitan con la producción local, incluyendo los procedentes de sus socios del Mercosur.
Tales restricciones fueron citadas en unas declaraciones atribuidas al secretario de comercio interior de Argentina, Guillermo Moreno, pero hasta ahora no han sido anunciadas oficialmente.
"El problema de ahora fue una medida de un funcionario de segundo escalón y que tenemos condiciones de resolver tranquilamente por la vía de la negociación", afirmó García al referirse a las actuales divergencias.
El asesor de Lula dijo que Argentina puede retrasar la concesión de algunas licencias de importación, pero eso "no configura una guerrilla y mucho menos una guerra de posiciones".
"Países que tienen una relación como la que tenemos Argentina y Brasil difícilmente van a enfrentar una crisis por esa situación. Por eso no hay ninguna preocupación. Eso no va a afectar las relaciones", aseguró.