23 de julio 2002 - 00:00

Brasil tendrá una posición clave en petróleo, luz y gas

Si Petrobrás concreta la compra de Pérez Companc, logrará un posicionamiento formidable en el sector energético argentino, curiosamente más diversificado que el de Repsol y de mayor envergadura al de Totalfinaelf, que en los últimos años también sumó a la actividad de producción de gas y petróleo, la electricidad y el transporte de gas.

Es además la primera vez que una empresa latinoamericana, y además estatal, apuesta tan fuerte al mercado argentino, y precisamente en momentos de fuerte incertidumbre tanto a nivel local como en Brasil.

En apariencia, Petrobrás tiene mucha confianza en sus ingresos y en sus beneficios netos, siendo que éstos ascendieron a casi 4.000 millones de dólares en el último año. Esta ganancia es la que le facilitaría a través de la compra de Pérez Companc, expandirse en la Argentina, y también en Venezuela, Perú, Bolivia y Ecuador, y mejorar incluso sus activos en Brasil.

En la Argentina, Petrobrás se convertiría en la segunda productora de petróleo con una extracción diaria de 13.544 metros cúbicos diarios, equivalentes a más de 10% de la producción nacional. También adquiriría una participación de casi 6% en la producción de gas natural
.

Luego del canje de activos con Repsol, concretado en diciembre, Petrobrás ya tiene refinería en Bahía Blanca y unas 700 estaciones de servicio. La planta refinadora tiene una capacidad de procesamiento diario de 5.000 metros cúbicos.

Pero además, al adquirir Pérez Companc, Petrobrás contará con refinería San Lorenzo con una capacidad de 6.000 metros cúbicos diarios y con Refinor, que puede procesar 4.400 metros cúbicos diarios de crudo.

Por otra parte, a las 700 estaciones de servicio de Eg3 adquiridas a Repsol, Petrobrás sumaría 61 surtidores San Lorenzo, 16 diesel centros y 10 agroservicios de la misma marca, además de 53 estaciones Refinor. De este modo, la participación en el mercado de combustibles de la empresa brasileña pasaría de 10% en la actualidad a más de 15% en noviembre, con lo que quedaría muy cerca de Shell y de Esso, pero con la ventaja de contar con petróleo propio
.

También se posicionaría en el mercado de gas licuado con una proporción de aproximadamente 20%, sumando la actual participación de Eg3.

Petrobrás se quedará además con una importante presencia en el sector eléctrico. En generación, tendrá la centra termoeléctrica Genelba y la hidroeléctrica Pichi Picún Leufú, que representan 5,3% de la potencia utilizable en el sistema eléctrico argentino y más de 6% de la generación de electricidad.

Tendrá además un rol clave en la transmisión eléctrica, por la participación de Pecom en Transener, que opera el sistema de transporte eléctrico en alta tensión, Transba dedicada a la transmisión en la provincia de Buenos Aires, y Yacylec que opera la transmisión desde Yacyretá.

La empresa brasileña también participará en la distribución a través de Edesur, la distribuidora eléctrica más grande del país, con 2,1 millones de clientes, en la cual Pérez Companc tiene la mitad de las acciones de control.

• Protagonismo

Petrobrás llegará asimismo a la producción de combustibles nucleares a través de Conuar, y adquirirá un importante protagonismo en el negocio petroquímico, a través del complejo Puerto Gral. San Martín en Santa Fe, la planta de estireno de Campana, la planta de fertilizantes de Zárate y Petroquímica Cuyo, primera productora de polipropileno en el país. Si a esto se le suma Innova, complejo petroquímico de Pecom instalado en Triunfo, Brasil, y la participación ya existente de Petrobrás en el emprendimiento Mega de procesamiento de gas en Neuquén, junto con Repsol y Dow Chemical, la compañía brasileña se convertirá en uno de los principales referentes del negocio petroquímico en Latinoamérica.

También participará en el transporte de gas, a través de Transportadora de Gas del Sur (TGS), una de las dos empresas que manejan los gasoductos troncales en el país.

Podría decirse que Petrobrás intervendrá en empresas privatizadas cuyo futuro es incierto,
y se estima que por lo menos requerirán tres años para recomponer su nivel de ingresos y dar rentabilidad positiva.

Pero al mismo tiempo, obtiene 1.000 millones más de barriles de reservas y elevará su producción en el exterior a un nivel cercano a su meta para 2005, 300.000 barriles diarios, que deben sumarse a los que produce en Brasil: 1,6 millón por día.

La operación puede causar cierto alivio en el gobierno porque podría mostrar que, aun en plena crisis, la Argentina genera interés en los inversores. Para el país, en cambio, implica que ya no quedan prácticamente empresas de capital nacional en todas las áreas de la energía.

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