Lo que la Argentina pretende en las negociaciones con Brasilia, es que el Mercosur implemente mecanismos de emergencia para situaciones específicas, de manera que cuando se necesiten, las restricciones al comercio duren poco tiempo y no se adopten de manera unilateral.
La restricción comenzaría a estar operativa cuando luego de un plazo de tiempo determinado (aproximadamente 6 meses), el ingreso de un bien supere 50% del volumen promedio importado en el semestre anterior.