Si durante los últimos tres años el sector de «real estate» local ha experimentado un fuerte crecimiento -en gran parte sobre los sectores residenciales-, aún no se logró canalizar la inversión hacia proyectos de renta a largo plazo ni se pudo potenciar dicho impulso por medio de la participación del mercado de capitales, según señala el informe de Deloitte Corporate & Finance difundido ayer.
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Aun en el mejor momento de este ciclo, se dieron pocos casos de desarrollo de proyectos de renta por medio de fideicomisos financieros, emisiones de capital o deuda de empresas relacionadas al mercado de real estate y de fondos comunes de inversión inmobiliarios. Según el reporte de la consultora, una de las principales razones de esta escasa participación tiene que ver con la falta de incentivos fiscales con los que cuenta el sector. Entre ellas se mencionan, como ejemplo, los altos costos de transferencia de inmuebles, la elevada incidencia de impuestos a los resultados de los proyectos y las limitaciones a ingresos de fondos del exterior, que sumadas a los costosde financiamiento locales y de estructura hacen, en general, poco viable instrumentar de esa forma los emprendimientos. Es conocida la importante demanda de oficinas, de espacios comerciales y de inversión en infraestructura, y según Deloitte existe una oportunidad que el gobierno no debería dejar pasar.
Como un ejemplo de la importancia de los sectores financieros como impulsores del desarrollo de la construcción, el informe reseña la experiencia de los Estados Unidos. En ese país desde el año 1960 se utiliza una estructura denominada Real Estate Investment Trusts (REIT). Los «real estate» son vehículos de inversión con destino específico (activos inmobiliarios), cuya estructura cuenta con incentivos en materia de impuesto a la renta en los casos que cumpla con ciertas condiciones relacionadas con la distribución de las utilidades y la inversión en activos inmobiliarios, entre otras. Si se aplicara esta estructura en la Argentina, dice Deloitte, se podría canalizar una gran masa de recursos hacia inversiones genuinas de largo plazo.
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