12 de agosto 2002 - 00:00

Cada vez atraen más acciones en exterior

Pese a la volatilidad que las principales Bolsas del mundo registraron en los últimos dos meses, los Certificados de Depósito Argentino (CEDEAR) siguen liderando las preferencias de los inversores locales. En lo que va del año casi la mitad del volumen negociado en la Bolsa porteña corresponde a operaciones realizadas con CEDEAR. Se trata de $ 2.083,55 millones, un récord que se explica en gran parte por las crecientes tenencias de estos instrumentos en las carteras tanto de las AFJP como de los fondos comunes de inversión (FCI).

Los CEDEAR son certificados que otorgan la propiedad de una acción de una empresa que cotiza en una Bolsa del exterior. Se operan en el mercado local desde 1997, pero durante este año cobraron un notorio auge de la mano de dos atributos sumamente valorados por los inversores en los tiempos que corren. Por un lado, si bien están nominados en pesos, el activo subyacente (es decir, la acción original que cotiza en el exterior) se negocia en la moneda de la plaza de origen (generalmente los Estados Unidos o Europa). Por ello se trata de una inversión que no sufre prácticamente la depreciación del tipo de cambio, ya que sigue la evolución del dólar o el euro, según sea el caso. En tanto, al ser títulos de compañías atadas a los ciclos económicos de los principales países del mundo, permiten sortear la prolongada recesión local.

En lo que va del año 44% del volumen negociado en la Bolsa porteña correspondió a CEDEAR y en varias jornadas el monto transado en certificados de acciones foráneas sobrepasó 80% del total operado. Se trata de un caso sin precedentes a nivel mundial, ya que no existen otros mercados de mediana y gran envergadura donde se registre una proporción tan significativa de negocios con títulos de este tipo.

Más aún, durante julio último el volumen operado con certificados aumentó 1.144% si se lo compara con idéntico período del año anterior. El mes pasado representaron 60,5% del total negociado, un porcentaje sólo superado por el casi 70% que se transó durante mayo.

• Demandantes

Los principales demandantes de CEDEAR son las AFJP y los FCI, que encuentran en estos instrumentos la posibilidad de preservar en dólares el valor de sus carteras e invertir en economías con mejores perspectivas que la local. Las AFJP tienen en sus portfolios $ 1.700 millones en CEDEAR, una cifra que representa casi 5% del total administrado y que se está acercando rápidamente al máximo permitido de 7%.

Otro tanto ocurre con los FCI, un sector que fue duramente golpeado primero por el «corralito», y luego por el default y la devaluación. Los fondos que invierten en CEDEAR o mantienen una parte importante en estos certificados se ubican en los primeros puestos entre los que obtienen rentabilidades positivas desde principios de año, como así también nuevas suscripciones.

Pero aunque tradicionalmente los CEDEAR fueron una alternativa reservada para los inversores institucionales como las AFJP y los FCI;
los pequeños y medianos ahorristas también pueden acceder a ellos a través de los agentes de Bolsa que cobran comisiones de entre 0,5% y 0,7% del monto operado. En este sentido, la principal traba para que los CEDEAR no hayan sido adoptados masivamente por los pequeños ahorristas radica en el desconocimiento sobre su operatoria.

Un dato a tener en cuenta es que si bien estos certificados cuentan con el beneficio de no sufrir la depreciación cambiaria, están sujetos a la variación que experimente la acción original en el mercado externo donde cotice. Y como toda inversión en renta variable, en el largo plazo suele otorgar rendimientos positivos, pero puede estar sujeta a fuertes fluctuaciones en el mediano y corto plazo. En rigor, no existe un monto mínimo preestablecido para invertir en CEDEAR, pero generalmente se admite como límite inferior para comenzar a operar la suma de $ 5.000, teniendo en cuenta los costos fijos y las comisiones de los intermediarios.

• Dolarizado

Para Rafael Ber, analista de la consultora Argentine Research, los CEDEAR «se instalaron como un elemento central del mercado local porque se trata de un activo dolarizado y con riesgo no argentino». En su visión, el hecho de que pese a las bajas en Wall Street y otros mercados del mundo los certificados se mantengan al tope de las preferencias de los inversores «refleja que el mayor temor continúa estando en las variaciones del tipo de cambio».

En este sentido, los analistas destacan que pese a las turbulencias que enfrentaron tanto las Bolsas estadounidenses como las europeas en los últimos meses la operatoria en CEDEAR continúa creciendo mes a mes en el mercado local. Ello también obedece en parte a la ausencia de opciones de inversión atractivas a nivel local, donde tanto los bonos como las acciones navegan sin rumbo tras el impacto que les infringió el default y la posterior devaluación. Paralelamente, los depósitos bancarios tampoco se presentan como una alternativa a tener en cuenta mientras el público no se reconcilie con el sistema financiero.

Pero
aunque los vaivenes de los mercados externos no menguaron el monto operado en CEDEAR, sí generaron una modificación en el tipo de acciones demandadas a favor de los títulos denominados en la jerga bursátil como «defensivos» o más conservadores. Es decir, acciones de empresas con baja volatilidad y rentabilidades más estables. Por ello, entre los 218 CEDEAR autorizados a cotizar en la Bolsa porteña los más demandados actualmente son papeles como los de la empresa de servicios financieros American Express o el gigante estadounidense General Electric. Ello sumado a otros valores como los de los proveedores de armamento militar Locked Martin o Avon, favorecidos por las continuas operaciones militares de los Estados Unidos en Medio Oriente.

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