6 de octubre 2005 - 00:00

Camioneros: hay 15 días de tregua

Hugo Moyano aceptó ayer la conciliación obligatoria dispuesta por el Ministerio de Trabajo. Significa una tregua por 15 días. Lamentablemente, no es una solución definitiva, y seguirán las negociaciones con las empresas de alimentos y bebidas. En los últimos doce meses, los aumentos de más de 80% que logró hicieron subir a $ 2.100 el salario promedio. Pide 50% más para no seguir bloqueando empresas. Inclusive ayer rechazó oferta de 14% de incremento.

El gráfico exhibe la evolución de los salarios del gremio de los camioneros, contra el índice de precios al consumidor desde 2001.De aceptarse lo pedido por Moyano, la suba de sueldos casi triplicaría la del IPC en el período.
El gráfico exhibe la evolución de los salarios del gremio de los camioneros, contra el índice de precios al consumidor desde 2001.De aceptarse lo pedido por Moyano, la suba de sueldos casi triplicaría la del IPC en el período.
El abastecimiento de gaseosas, cerveza y agua mineral quedó asegurado al menos durante los próximos quince días, luego de que el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria en el conflicto que había comenzado el martes entre el gremio de camioneros y las empresas de fletes que distribuyen esas bebidas. La determinación fue tomada por el titular de la cartera laboral, Carlos Tomada, luego de que Hugo Moyano -titular del sindicato- no aceptó la propuesta hecha por los empresarios, representados en la negociación por el abogado Daniel Funes de Rioja.

La medida oficial comenzó a regir a las 20, cuando los activistas del gremio comenzaron a eliminar las barricadas que habían levantado frente a las principales plantas elaboradoras de bebidas sin alcohol, que básicamente consistían en camiones cruzados frente a sus accesos. De hecho, exactamente a las 20.07 los huelguistas movieron el vehículo que bloqueaba el ingreso a la planta Quilmes de esa cervecera.

Durante la jornada de ayer fuentes cercanas al sindicato habían dejado trascender que «arreglamos por $ 300 promedio»; curiosamente, la cifra es muy similar a la propuesta por los empresarios, que era de 14% sobre los salarios actuales. Sucede que el sueldo de bolsillo promedio ronda los $ 2.100; la cuenta es muy sencilla: 14% de esa cifra da más o menos los $ 300 que aceptaría Moyano.

Sin embargo, sea por tratarse de una táctica para intentar obtener algo más o para «salvar la cara» frente a sus bases, Moyano se retiró de la reunión con Tomada y Funes de Rioja, y no aceptó formalmente el ofrecimiento. «Lamentablemente fracasaron las negociaciones con los empresarios, que hicieron una oferta muy inferior a 50% que nosotros pretendíamos, pero igual acataremos la conciliación obligatoria», declaró su hijo Pablo Moyano al retirarse de la sede de Trabajo. Seguramente con el correr de los días se acercarán las posiciones: los empresarios darán «algo más» y los Moyano lo aceptarán.

La jornada había comenzado con una reunión preliminar con los mismos protagonistas. Antes, los empresarios dieron a conocer una planilla en la que se demostraba que el salario promedio de la actividad había trepado 86,5% desde 2001, contra 68,5% del Indice de Precios al Consumidor (IPC); la propuesta empresarial (14%) llevaba el incremento acumulado a 112%, contra casi 70% que registraría el IPC a octubre de este año. En cambio, de aceptarse el reclamo de 50%, el sueldo de un conductor de camiones superaría los $ 3.100, lo que representaría una suba de 180% entre 2001 y octubre, o sea el triple del crecimiento del IPC en igual período. «Es algo que casi ninguna industria puede absorber sin trasladarlo a los p recios», dijo una fuente de los empresarios.

• Peso

Justamente ésa es la carta que jugaron los empresarios al momento de negociar. Las bebidas sin alcohol «pesan» 3,8% en el IPC (son parte del rubro «alimentos y bebidas», que conforma 51% del índice).

La misma fuente aseguró que el margen bruto de las empresas de transporte ronda
22%, y que el gasto en personal es 12% sobre sus costos totales. «Si dan 50% de aumento, para conservar la rentabilidad deberían subir al menos 6% o 7% en el valor de los fletes, un valor que las embotelladoras no podrán dejar de trasladar a los precios; el efecto cascada es inevitable», advirtió la fuente. Cabe recordar que hace apenas 48 horas el presidente Néstor Kirchner pidió «ayuda» para combatir la suba de precios; no parece que Moyano haya estado muy dispuesto a darle esa ayuda, al menos hasta ayer, cuando aceptó la conciliación. Al gobierno también le resultaba más que complicada la perspectiva de un país desabastecido de bebidas y agua mineral.

Como parte de la presión, algunas horas antes de reunirse en Trabajo,
Moyano (hijo) había afirmado que «no se descartan los cortes de frontera; de continuar el conflicto, no saldrá del país nada de gaseosas, cervezas o agua». Además, no descartó que el conflicto se extendiera a «otras ramas del gremio, como la de recolectores», y por la tarde activistas de su sindicato habían bloqueado ya instalaciones de empresas de gaseosas en otras ciudades del interior, por caso Bahía Blanca.

La medida de Trabajo llegó en un momento en que las empresas estaban ya considerando hacer presentaciones ante la Justicia, para lograr el desbloqueo de sus plantas por medio de la fuerza pública. El ejemplo por seguir era el de Coto, que logró que un fiscal del partido de Esteban Echeverría utilizara la Policía Bonaerense para permitir el ingreso y egreso de camiones de su centro de distribución de Monte Grande.

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