Se lo podría considerar una concesión, pero también un acto de realismo. La Argentina y Paraguay solucionaron ayer el conflicto más importante que mantenían: la deuda de u$s 11.000 millones que el país vecino acumuló por la represa de Yacyretá. Obviamente, el gobierno paraguayo no pagará ese dinero, generado por los retrasos en la finalización de la obra y su absurdo costo final. La idea es que Paraguay pague con energía, algo que la Argentina necesita imperiosamente, y que recién en 35 o 38 años ese bien pase a ser compartido igualitariamente por los dos países. Se cambian pasivos por energía, sabiendo que la deuda se tornaba incobrable. El acuerdo lo cerraron ayer Néstor Kirchner y Nicanor Duarte Frutos en Nueva York. El argentino se encontrará hoy con Luiz Inácio Lula da Silva y, posiblemente, se cruce a la noche con George W. Bush.
Néstor Kirchner ayer, con su colega paraguayo Nicanor Duarte Frutos.
El presidente Néstor Kirchner acordó ayer una solución con el mandatario paraguayo Nicanor Duarte Frutos sobre Yacyretá y la deuda de 11.000 millones de dólares que esa entidad binacional mantiene con el Estado argentino, que fue el que financió la obra.
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Se interpreta que ese acuerdo, que todavía faltaterminar de concretar y que se firmará entre octubre y noviembre, implica una condonación de la deuda de Paraguay con nuestro país por la construcción de la represa. Pero más bien se trataría de una novación de deuda, transformando los pasivos en energía y modificando las cláusulas previstas, a modo de una reestructuración para que el pasivo sea pagable.
Aun en las nuevas condiciones, se estima que Paraguay será dueño de la mitad de la energía que produce Yacyretá en un plazo de 35 a 38 años. Cuando se planteó el proyecto de la obra, la propuesta fue: el Estado argentino financiaba la obra con recursos propios y con créditos y cuando el emprendimiento estuviera terminado, la energía producida serviría para pagar la deuda, luego de lo cual se dividiría la electricidad entre los dos países.
Sin embargo, el pasivo creció mucho más que los ingresos debido a la capitalización, los intereses y porque no se cumplieron los plazos previstos, de modo que actualmente la represa todavía produce 65% de la energía que podría generar, y hace casi un cuarto de siglo que debió haber estado terminada.
En el trascurso del tiempo, hubo ineficiencia, burocracia y corrupción, de lo que no fueron ajenas las autoridades paraguayas, algunas de las cuales hicieron extraordinarios negocios, por ejemplo adquiriendo a bajo valor los terrenos que después debían ser expropiados por la EBY con indemnización.
Con el acuerdo alcanzado ahora, se da a Paraguay la certeza de que en algún momento va a poder saldar la deuda, porque con el esquema vigente el pasivo se engrosaba cada año y se había convertido en impagable.
Pero recién dentro de 35 a 38 años Paraguay tendrá derecho a compartir la electricidad generada por la represa, tal como ocurre actualmente entre Uruguay y la Argentina con Salto Grande. La reestructuración del pasivo incluye el costo de terminar la obra llevando la cota de 78 metros a 83 metros sobre el nivel del mar en diciembre de 2008.
Yacyretá genera actualmente 12.000 gigavatios, y cuando opere a la cota 83 llegará a 19.000. Según el preacuerdo, se destinarán al pago de la deuda 8.000 gigavatios anuales, hasta un total de 360.000 gigavatios, considerando el valor de 35,9 dólares que se le reconoce a Paraguay por la energía de la presa.
En tanto, la diferencia entre lo que se destina a cancelar pasivo y el total producido por la represa se destinará a operación, mantenimiento y la realización de las nuevas obras.
Kirchner se encontró con Duarte Frutos a pedido de éste, a las 11 de la mañana de ayer en el hotel Four Seasons, donde está alojado el Presidente. Estuvieron también presentes el canciller Jorge Taiana y el ministro de Planificación, Julio De Vido.
Este último dijo que con el preacuerdo alcanzado «la Argentina se garantizaría durante 40 años recibir cerca de 8.000 gigavatios por año y se generaría un proceso de consolidación y desendeudamiento de la Entidad Binacional Yacyretá».
Agregó el ministro que «al contar la Argentina con esa energía, puede fijar los valores que en ese momento pague el mercado».