El mayor impacto negativo se observó en la actividad del Comercio, que se redujo 20,5%, y de la Construcción, que retrocedió 20,6%, seguidos de la Industria Manufacturera, con una baja de 13,3%.
En el tercer trimestre se notó, inclusive, una leve baja en el sector agropecuario, que venía creciendo en períodos anteriores, aunque es importante precisar que los datos de suba o baja en el agro refieren a producción y no a ventas.
El feriado bancario que se dispuso entre fines de julio y comienzos de agosto, junto con la suspensión en la actividad de cuatro bancos de primera línea, explican en parte la caída del nivel de actividad, ya que en agosto se observó un corte abrupto en las líneas de pago, cuyo efecto alcanzó incluso a la recaudación de la Dirección General Impositiva y de los organismos de previsión social.