26 de febrero 2002 - 00:00

Cede Nación fondos y un seguro de cambio para pactar con provincias

Hoy se podría firmar un nuevo acuerdo fiscal Nación-provincias. El gobierno cedió y les prometió repartir 25% de lo que recaude del impuesto al cheque. Esto representa cerca de $ 500 millones al año. Provincias tendrán seguro de cambio para pagar créditos externos. Hay todavía resistencia a firmar en algunos gobernadores -San Luis, Formosa y Córdoba-, lo que podría postergar el anuncio de acuerdo. A cambio de estas concesiones se les exige a las provincias que bajen 80% del déficit a $ 1.000 millones y que en 2003 sea cero. Pero el gobierno debilita así su ya comprometida situación fiscal. Por eso se aleja más de lograr acuerdo con el Fondo. La N° 2 del organismo, Anne Krueger, hizo ayer declaraciones contundentes: "Hoy no tiene sentido prestarle más dinero a la Argentina", dijo.

El gobierno nacional cedió ayer ante las provincias, con tal de que hoy los gobernadores se sienten junto al Presidente a firmar la primera de las tres leyes de coparticipación en la residencia de Olivos. Según la última oferta de anoche, la Nación admite repartir 25% de lo recaudado por el impuesto al cheque -antes proponía 20% y los gobernadores reclamaban 30%-. Eso implicaría aumentar en $ 100 millones anuales el envío de dinero a las provincias.

Pero había anoche oposición de algunos gobernadores radicales que piden pesificación de sus deudas 1 a 1.

La segunda cesión incluida en el borrador que anoche les llegaba por fax a las provincias consiste en incluir en el proyecto de nuevo presupuesto una partida de monto aún difuso para subsidiar el tipo de cambio en el pago que las provincias deben hacer de las deudas con los organismos internacionales de créditos. Estos compromisos son los únicos que hoy las provincias están pagando merced al mecanismo del «goteo», que es como llaman los expertos a la detracción mensual que sufren las provincias en la cuenta del Banco Nación adonde deposita la AFIP lo que les corresponde de los impuestos.

Estas concesiones las avaló ayer en Santiago del Estero Eduardo Duhalde en el almuerzo que mantuvo con los gobernadores Carlos Díaz y Carlos Rovira (Misiones), el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y el ex senador Carlos Juárez. Hoy las abrochará en Buenos Aires el trío negociador que integran Capitanich (frente a los radicales), Rodolfo Gabrielli (con los peronistas) y Jorge Remes Lenicov (coordinador del pacto).

• Compromiso

A cambio la Nación lograría el compromiso de que las provincias bajen este año 80% del déficit. Si éste se calcula en $ 5.000 millones para 2001, el FMI ha reclamado que sea en 2002 de $ 1.500 millones, o sea que la meta que les pone Buenos Aires a los estados es más ambiciosa porque ese 80% equivaldría a unos $ 1.000 millones total de déficit.

Para 2003, la Nación les pide más, que tengan cero de déficit operativo, algo que el FMI ni sueña siquiera con insinuar.

Estas dos cesiones le hacían creer anoche al gobierno que hoy a las 17 los gobernadores de todos los partidos, salvo de San Luis, se sentarán a firmar el nuevo proyecto de ley que incluye estas cláusulas:

• Se reparten todos los impuestos, incluyendo 25% de la ley del cheque, pero desaparecen el piso de garantía (hasta ahora $ 1.364 millones menos 13%) y el techo, con lo cual Nación y provincias son socios en la crisis pero también en la eventual bonanza. Esto significa un envío de dinero a provincias equivalente a lo recibido el año pasado, cerca de $ 1.180 millones.

• La Nación asume la deuda de $ 16.000 millones con bancos privados, la cual será rene-gociada a un dólar igual $ 1,40, algo que aceptan pacíficamente los peronistas pero que los gobernadores aliancistas intentan retrotraer al 1 a 1. Hoy los mandatarios impondrán en la letra final del acuerdo que la Nación hará a esos valores una renegociación compulsiva y no voluntaria de esa deuda. A cambio la Nación emitirá un título a 16 años con 3 de gracia a 4% que será honrado desde fin de este año en cuanto a intereses con dinero que será extraído por «goteo» de las cuotas de coparticipación. Este mecanismo alivia a las provincias en 80% de lo que hoy deberían pagar a los bancos.

• Si a esto se suma este seguro de cambio para aguantar el tipo de cambio de pagos futuros a organismos internacionales, la Nación cree estar ofreciendo un buen trato a los gobernadores. Igual espera sorpresas de último momento. Anoche, los técnicos de Gildo Insfrán preparaban objeciones para lograr ventajas en al apuro previo a la firma de hoy. Lo mismo José Manuel de la Sota. La sanluiseña Alicia Lemme, en cambio, no irá a Buenos Aires hasta que no le aseguren que le devolverán 1 a 1 los $ 360 millones de las reservas de esa provincia que permanecen cautivas en el «corralito» financiero.

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