La economía de América Latina y el Caribe se contraería un 0,3 por ciento en 2009 tras seis años de crecimiento, informó hoy la CEPAL en el marco del Latin America Emerging Markets Forum 2009, que comenzó hoy en Colombia.
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La CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) también señaló que la tasa de desempleo regional aumentará a niveles cercanos al 9 por ciento, tras haberse ubicado en un 7,5 por ciento en 2008, lo que según el organismo "incidiría en un alza de la pobreza".
Para la secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, los efectos de la crisis financiera internacional empezarán a "sentirse con fuerza" este año en la región.
De acuerdo a la Comisión, los países más afectados serán México (-2,0% de crecimiento), Brasil (-1,0 por ciento), Costa Rica (-0,5 por ciento) y Paraguay (-0,5 por ciento), mientras que Ecuador y Chile anotarían un nulo aumento en su Producto Interno Bruto en 2009.
Panamá, Perú, Cuba y Bolivia serían de los pocos países que mantendrían un crecimiento positivo igual o superior al 3,0 por ciento.
"Los efectos negativos se aprecian en la desaceleración del comercio internacional y la caída de los precios de los bienes primarios, con lo que los términos de intercambio para la región en su conjunto caerían un 15 por ciento", señaló un informe de CEPAL.
Entre los efectos nocivos que traerá la crisis para la región se encuentran la disminución en el crecimiento de las exportaciones, que de acuerdo a CEPAL, "afectará principalmente a economías abiertas como las centroamericanas y México".
Asimismo, habrá una reducción de las remesas, menores ingresos por turismo, especialmente en el Caribe y Centroamérica, y una disminución de los flujos de la inversión extranjera directa.
"Esto se da en un contexto de creciente incertidumbre a nivel regional y global que afecta las expectativas del sector privado, con consecuencias negativas sobre la inversión y el consumo", agregó.
Bárcena manifestó que la disminución de la disponibilidad de financiamiento internacional y el aumento de las primas de riesgo de la deuda soberana latinoamericana también impactarán en la región.
"Por el momento, las economías de la región han tenido solidez para enfrentar los impactos del canal financiero, gracias a que aprovecharon la bonanza de años anteriores para acumular reservas, disminuir su endeudamiento y repactarlo en mejores condiciones", declaró.
La secretaria ejecutiva afirmó que de llegar a profundizarse o prolongarse la situación para el año próximo, algunas naciones tendrían dificultades.
Consideró igualmente que la actual coyuntura "pone a los países frente a la necesidad de implementar políticas contracíclicas pero, al mismo tiempo, enfrenta a las autoridades económicas con un panorama caracterizado por la falta de espacio macroeconómico para implementar medidas".
La CEPAL estima que la región tendrá déficit en sus cuentas públicas y en sus cuentas externas superiores a los dos puntos del Producto Interno Bruto (PIB), aunque con una amplia variabilidad entre países, y dijo que para "amortiguar los impactos de la crisis" se hace necesario "agilizar e incrementar las líneas de financiamiento desde los organismos financieros internacionales".
"Es necesario adoptar una perspectiva global de salida de la crisis que potencie lo que los países pueden hacer de manera aislada, pero esto requiere dotar a muchos de ellos de recursos financieros para afrontar los desafíos de la hora", anotó.
Bárcena insistió en la recomendación, que desde hace meses viene haciendo el organismo, para que sus países miembro conviertan la crisis en una oportunidad y propuso "tomar en cuenta las lecciones aprendidas en anteriores episodios de turbulencias".
"(Hay que) evitar el proteccionismo; que el sesgo de las medidas no aumente la inequidad; preservar la capacidad de mantener el gasto social, especialmente para aumentar el capital humano; y concentrar la inversión en infraestructura productiva y social", consideró.
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