29 de agosto 2002 - 00:00

CER: siguen discutiendo hoy; definen el próximo miércoles

De la multitudinaria reunión de ayer entre banqueros, legisladores y funcionarios de Economía y del Central surge sólo una conclusión: gana terreno la posición de empezar a cobrar una fracción del CER acumulado a partir del 1 de octubre. El resto se capitalizaría, transformándose en cuotas adicionales que se pagarán al final del plazo original. Pero, a partir de esa fecha, la actualización continuaría en forma normal, sin quitas ni más dilaciones. El argumento de los bancos es que hoy la tasa del CER es inferior a la que pagan ellos para obtener fondos y, de no recuperar los préstamos, no podrán devolver depósitos. Hoy seguirá la discusión en una comisión de trabajo más reducida. La resolución final deberá estar lista a más tardar el próximo miércoles, porque el jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, quiere anunciarla ese día. La coincidencia a la que se habría llegado ayer es que el coeficiente debe ser aplicado de inmediato, aunque sea en forma parcial, y no seguir dilatando el problema.

La resolución de qué va a suceder con la demorada aplicación del CER quedó para hoy a la tarde, pero difícilmente las partes se pongan de acuerdo antes de la semana próxima. Es que a pesar de lo que se había anunciado respecto de que el encuentro de ayer sería en el Ministerio de Economía y que participaría sólo un representante por sector, la reunión se produjo en la sede de Abappra y concurrieron casi dos docenas de banqueros, legisladores y funcionarios del área económica y del Banco Central.

Dado que es casi imposible discutir especificidades técnicas ante semejante multitud, se acordó conformar una Comisión de Trabajo, que se reunirá hoy por la tarde en el Congreso. Estará coordinada por el diputado peronista bonaerense Rodolfo Frigeri, y la integrarán Jorge Capitanich (senador por el Chaco-PJ), Carlos Heller (presidente de Abappra - bancos públicos y cooperativos), Mario Vicens (titular de ABA - Asociación de Bancos de la Argentina), Hugo Medina (Economía), Alejandro Henke (Banco Central) y algún otro legislador y asesor de los miembros de la comisión.

Su labor tiene un plazo concreto: el miércoles de la semana próxima a las 17.00 deberán presentar sus conclusiones (léase qué se hará con el índice de actualización de los créditos) ante el jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof. Para entonces deberán estar resueltas básicamente tres cuestiones:

• cuál será el monto máximo a partir del cual se aplicará la postergación del índice;

• qué se hace con el monto de la actualización que se acumuló desde el 1 de enero a la fecha;

• qué índice se aplicará a partir del 1 de octubre.

En relación con la primera cuestión, se habla de que el corte se ubicaría en los
$ 150.000 (hasta ahora el beneficio es para todos los créditos inferiores a los $ 400.000).

Respecto de la segunda, se barajan algunas posibilidades:

• aplicar el CVS (coeficiente de variación salarial) a lo acumulado hasta la fecha,
capitalizar el monto restante y prorratearlo hacia el final del plazo original de repago;

• aplicar un CER
«atenuado», en el que se actualizaría parte de lo acumulado hasta la fecha (cerca de 30%) y con el resto hacer lo mismo que en la variante anterior.

Finalmente, deberá definirse
qué pasará con la actualización de aquí en más; según un banquero consultado por este diario, «el criterio sería atenuar los efectos de lo acumulado, pero a partir del 1 de octubre, actualizar los créditos con el CER completo».

El alto ejecutivo justificó la posición -compartida en el seno de ABA-en el hecho de que «casi todos los individuos titulares de créditos ya están excluidos y han sido beneficiados con el CVS; de lo que se trata en su gran mayoría es de deudas comerciales. ¿Hasta dónde seguiremos subsidiando a los deudores? Porque hoy la tasa del CER es muy inferior a la tasa de interés que estamos pagando los bancos para fondearnos. Y la única forma de devolver los depósitos es recuperando los créditos».

Está claro entonces que en casi todas las variantes buena parte del monto devengado desde el fin de la convertibilidad hasta el 30 de setiembre (cuando vence la prórroga otorgada por el Congreso) se convertirá en capital; queda por definir si se lo prorrateará a lo largo del plazo original o se agrega al final como cuotas adicionales.

«Estamos pensando; no se definió nada. Para los créditos hasta $ 150.000 podría aplicarse 20% de lo acumulado y capitalizar el restante 80%. Estamos hablando, entonces, de una actualización inmediata de 6%, lo que parece bastante razonable. Para los montos superiores podría utilizarse una escala ascendente: cuanto mayor el crédito, mayor el porcentaje de actualización que se aplique de inmediato»,
dijo a este diario Frigeri. «De todos modos, si el país no vuelve a crecer, es un hecho que dentro de un año deberemos volver a juntarnos para ver qué hacemos».

El stock total de deuda bancaria rondaría los $ 40 a 50.000 millones; de establecerse el corte en $ 150.000, quedarían «adentro» préstamos por $ 18.000 millones, de acuerdo con datos preliminares que se pusieron ayer sobre la mesa. Hoy técnicos del Central aportarán precisiones sobre estas cifras, y a partir de esos números se trabajará sobre los pasos a seguir.

•Mucha gente

Por su parte, Capitanich reveló que «el debate fue mucho más tranquilo y productivo que el jueves pasado, pero hay que achicar la cantidad de gente que toma parte para poder trabajar mejor». El ex jefe de Gabinete dijo también que se trataron otras cuestiones además del CER. «Se conversó sobre la posibilidad de permitirles a los bancos públicos devolver los redescuentos tomados en el Central con sus acreencias con el Estado, atento a la disparidad de tasa de interés que cobran (CER más cuatro puntos) y la que deben pagar (igual a la de las Letras del Central -Lebac-) que superan 75%»


También hubo consenso sobre la inaplicabilidad de algunos proyectos de ley que están dando vueltas en el Congreso, en especial, el que prevé que las casas matrices de entidades extranjeras funcionen como garantes de los depósitos tomados por sus filiales locales. «Hubo buen clima, muy positivo», dijo otro banquero que estuvo en la reunión. «Creo que todos entendieron la necesidad de comenzar a cobrar los créditos como corresponde, dejar de postergar lo inevitable y sincerar la situación tanto de las entidades como de nuestros deudores. Quienes puedan pagar que lo hagan, y quienes no que vayan a sus bancos a renegociar términos, montos y plazos. Después de todo, es lo que hemos hecho los banqueros toda la vida.»

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