La transferencia se realizó luego de «cuidadosas y profundas evaluaciones», precisó Shell en un comunicado en el que subrayó que la chilena ENAP es «una de las compañías de petróleo más importantes de Sudamérica que integraráeste negocio con su sólida posición en el suministro de combustibles en la región».
La venta excluye el negocio de lubricantes, el cual se viene desarrollando por más de 50 años y se mantendrá operando en el país a través de la recientemente creada compañía Shell Lubricantes del Perú SA.