30 de abril 2004 - 00:00

Chile ahora duda acudir a tribunales internacionales

El conflicto por el gas con Chile subió en intensidad. Aunque, en declaraciones públicas, representantes de ambos países intentaron aplacarlo, sólo consiguieron agregar confusión. Por caso, no se sabe si Chile desistió o si va a acudir a tribunales internacionales, porque lo que señaló el vicepresidente trasandino no coincide con lo que manifestó la canciller chilena.

Mientras el presidente Néstor Kirchner calificaba de «excelentes» las relaciones bilaterales con Chile y aseguraba que «la Argentina ha cumplimentado absolutamente con la normativa que corresponde», el secretario ejecutivo de la Comisión de Energía chilena, Luis Sánchez Castellón, decía en Buenos Aires que es «evidente» que ambos gobiernos tienen distintos puntos de vista sobre este asunto.

Castellón, que forma parte de una comisión bilateral creada para buscar soluciones al problema de la escasez de gas en la Argentina y el racionamiento de las exportaciones a Chile, destacó la necesidad de que «se cumplan y se respeten los acuerdos internacionales y los contratos», algunos -dijo- avalados por el gobierno argentino.

Las que venden gas a Chile «son las empresas petroleras y tienen que cumplir la normativa de la Argentina. Mi tarea como presidente es garantizar el abastecimiento en el país», subrayó Kirchner, por su parte, desde Mendoza.

«Tiene que quedar absolutamente claro: las que exportan gas a Chile -y se lo dije a mi amigo el Presidente (Ricardo Lagos) son las empresas que deben garantizar el volumen»,
agregó.

En el mismo sentido, habló ayer el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, que tildó de «perversas» las discusiones con Chile porque «bajo el falso principio de mantener la mejor relación con una nación hermana y querida como Chile, se esté proponiendo dejar sin gas a las industrias y a las casas argentinas».

«Chile no entiende que ha contratado con empresas privadas y que nosotros no podemos hacer otra cosa que hacer cumplir la ley argentina, que indica que sólo se puede vender el gas excedentario tras satisfacer la demanda interna»,
aseguró.

• Respuesta

La canciller chilena, Soledad Alvear, respondió de inmediato que «cuando se suscribe un protocolo, éste prevalece por sobre la ley interna».

También se sumó a la polémica el ministro del Interior, Aníbal Fernández, quien señaló que la canciller chilena «dice algo que no es correcto» cuando reclama el cumplimiento del convenio de 1995. Ese convenio no ha sido ratificado por el Parlamento argentino porque «se opone a la ley de hidrocarburos, que señala que hay que privilegiar la demanda interna», subrayó Fernández.

La canciller dijo ayer que «está siempre claro que es perfectamente posible que
se puede recurrir al mecanismo que se establece en el protocolo y en el Acuerdo de Complementación Económica, que es un arbitraje, eso es lo que se establece».

«Pero nos ha parecido importante el poder trabajar a fin de colaborar en la búsqueda de una solución para evitar que existan mayores dificultades en el abastecimiento de energía», agregó la jefa de la diplomacia chilena.

El ministro portavoz de Gobierno,
Francisco Vidal, en tanto, confirmó que el gobierno envió una nota de protesta a las autoridades argentinas por lo que consideran un incumplimiento del protocolo bilateral sobre el suministro de gas.

«Por ahora, basta (con esa nota); hay que seguir apelando al diálogo, hay que seguir apelando a la conversación»,
dijo Vidal en declaraciones a Radio Agricultura en las que no explicó el contenido de la nota.

Vidal también mostró su preocupación por las palabras de Kirchner, quien afirmó que la venta de gas a Chile es un tema de las empresas privadas argentinas.

«Efectivamente, es un tema entre las empresas privadas y el gobierno chileno, pero también esa relación está interferida en parte por los decretos del gobierno argentino. Esta mesa no tiene dos patas, sino tres»,
subrayó Vidal.

Si Chile optara por el camino del arbitraje, que sería ante la
Organización Mundial de Comercio (OMC), cada país deberá nombrar un representante y un tercero imparcial, designado en conjunto para dirimir la situación.

El secretario de Energía de Chile,
Luis Sánchez Castellón, aseguró que ambos gobiernos tienen una «diferencia de interpretación sobre los protocolos bilaterales». «Creemos que se puede mejorar el manejo de esta contingencia, que se pueden reducir los costos para Chile y la Argentina, en la medida en que ambos gobiernos emprendan acciones conjuntas y comunes que involucren al sector privado», agregó Castellón en una conferencia de prensa ofrecida en la embajada de Chile.

El vicepresidente chileno,
José Miguel Insulza, en tanto, descartó, «por ahora», llevar a instancias internacionales la reducción del abastecimiento de gas porque «nuestro objetivo principal es resolver el problema».

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