China suspende aranceles en respuesta a los que impuso UE y EEUU
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En una intervención de más de dos horas, Bo responsabilizó a la UE y a EEUU de la situación actual en la que está sumido el sector textil internacional, por su negativa a reducir paulatinamente las cuotas al comercio, desde que se acordaron en la Ronda de Uruguay de la OMC en 1994.
Estos países "no cumplieron con sus responsabilidades", al mantener hasta fines de 2004 el 70 por ciento de las cuotas textiles en la UE y el 90 por ciento en EEUU, sobre todo "en los productos más sensibles y en los que China es más competitiva".
No enfrentarse al ineficaz sector textil propio y luego cargar contra China fue "la salida más fácil" para los gobiernos, que en los últimos meses iniciaron procedimientos para frenar las importaciones chinas de siete productos en EEUU y dos en la UE (camisetas e hilo de lino).
"No es razonable ni científico que usen datos de los cuatro primeros meses de 2005", opinó Bo, para quien los aumentos son "normales" tras décadas de cuotas al comercio mundial.
"Ni siquiera han esperado un segundo" para ver el efecto de las medidas voluntarias impuestas por Pekín, que en enero estableció un arancel medio del 1,3 por ciento sobre 148 categorías de productos, y el 20 de mayo anunció un incremento del 400 por cien para 74 de ellas, además de medidas adicionales para otras tres.
"La llamada avalancha de productos textiles chinos es una exageración", más basada en "más en impresiones que en datos científicos", por lo que concluye Pekín que la investigación de salvaguarda "no tiene fundamento".
Los procedimientos iniciados por la UE y EEUU se basan en el artículo 242 del protocolo de acceso de China a la OMC, que autoriza imponer cuotas si se produce un aumento drástico de las importaciones que distorsione el mercado, haga bajar los precios o amenace el desarrollo adecuado del sector.
"Estas condiciones no se cumplen", opinó el ministro, según quien el aumento de ventas no fue imprevisible ni repentino y tampoco provocó un aumento de los precios.
Citó como ejemplo el precio de una docena de camisetas, que pasó de 97 euros (115 dólares) en enero y de 101 euros (126 dólares) en marzo, de acuerdo con cifras que atribuyó a la UE.
Es cierto que el valor de las exportaciones textiles entre enero y abril creció un 18,4 por ciento, pero lo hizo a un ritmo 5 puntos inferior al del mismo periodo de 2004, cuando aún había cuotas, explicó el ministro.
"Además, creció mucho menos que el total de las exportaciones chinas en estos cuatro meses: 35 por ciento", puntualizó.
China tendrá ahora 15 días para lograr una salida consensuada con la UE antes de que Bruselas pueda imponer medidas que autoricen un incremento de sólo el 7,5 por ciento de importaciones textiles chinas sobre la media entre marzo 2004 y febrero 2005.
"Seguimos dando prioridad a la solución negociada.
Esperamos que China nos responda (...) para lograr una solución negociada", declararon fuentes de la UE en Pekín.




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