El titular del banco central japonés señaló que continuará ajustando la política monetaria en línea con la mejora económica y la inflación. La tasa de referencia ya alcanzó 0,75%, su nivel más alto desde 1995, mientras el yen débil presiona sobre los precios.
Un yen débil agudiza las presiones inflacionarias a través de costos de importación más elevados.
Daily Sabah
El gobernador del Banco de Japón (BoJ), Kazuo Ueda, ratificó su estrategia de continuar con el ciclo alcista de la tasa de interés de referencia en su primera aparición pública del año ante banqueros privados. Se trata de una decisión que lo enfrenta con la primera ministra del país, Sanae Takaichi, que impulsa un plan de estímulo fiscal para reactivar la economía japonesa.
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"Seguiremos subiendo las tasas en consonancia con la mejora de la economía y la inflación", afirmó Ueda este lunes durante la conferencia de Año Nuevo organizada por la Asociación de Banqueros Japoneses. El funcionario agregó que "el ajuste adecuado de la relajación monetaria conducirá a la consecución del objetivo de inflación estable y al crecimiento económico a largo plazo".
La economía japonesa experimentó una moderada recuperación el año pasado, a pesar del golpe que supuso para los beneficios empresariales el aumento de los aranceles estadounidenses, dijo Ueda, que añadió que "es muy probable que los salarios y los precios suban juntos de forma moderada".
Ante el mismo lobby bancario, la ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, dijo que Japón se encuentra en una fase crítica de transición hacia una economía impulsada por el crecimiento, frente a una economía sumida en la deflación. Hace poco menos de un mes, el gabinete de Takaichi había anunciado su mayor su estímulo desde el Covid-19, equivalente a u$s112.000 millones.
Banco de Japón
El BoJ se reunirá a fines de enero para decidir el rumbo de su política monetaria.
Próximos pasos y presión cambiaria
El 19 de diciembre pasado,el Banco de Japón elevó su tasa de referencia a 0,75%, el nivel más alto desde 1995. La mayoría de los analistas proyecta que el próximo movimiento ocurriría hacia mediados de 2026, aunque algunos advierten que podría adelantarse por la debilidad del yen.
La divisa japonesa operaba este lunes en torno a los 157,15 por dólar al mediodía en Tokio, tras tocar los 157,25, su nivel más bajo en dos semanas. Los operadores consideraron que la proximidad al umbral crítico de 160 por dólar fue un factor determinante en la decisión sobre tasas del mes pasado.
Un yen débil agudiza las presiones inflacionarias a través de costos de importación más elevados. Los hogares japoneses acusan el deterioro del poder adquisitivo, con el indicador principal de inflación manteniéndose en el objetivo de 2% o por encima durante más de tres años y medio.
La próxima decisión de política monetaria del BoJ está programada para el 23 de enero.
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