Las tasas variables de los préstamos que tomaron las PyMEs antes del «corralito» y la devaluación crecieron seis veces desde enero pasado.
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Si bien las tasas pactadas en principio no superaban 22%, cuando empezó el año pasaron a 36%, en abril a 43%, en junio a 106% y se estima que para julio escalarían hasta 144%. «Durante la vigencia de la convertibilidad, el empresario PyME podía elegir entre tomar un crédito en dólares o en pesos. Los primeros abonaban tasas de 12% y 14% anual, y para los que optaron en pesos, la modalidad era con tasa variable, que rondaba entre 18% y 22%», indicó la Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresarias (CAME), ayer.
El deudor que optó por tomar el crédito en pesos tuvo que afrontar entre 4 y 6 puntos de diferencia para quienes eligieron devolver el monto en moneda extranjera. A partir de la pesificación, explica CAME, a los deudores en dólares les han convertido su deuda en pesos y se les fija una tasa máxima que no superará 6% anual.
Quienes no fueron contemplados, en cambio, son los deudores que tomaron préstamos en pesos.
• Inviable
«Como es lógico, todo tomador de este tipo de crédito ya se encuentra en mora por no poder afrontar estas tasas, que son totalmente confiscatorias. Esta situación hace inviable cualquier tipo de empresa donde sus ingresos son en pesos», indicó CAME. La entidad envió un telegrama al presidente Eduardo Duhalde para que modifique la normativa imponiendo para dichos créditos una tasa máxima que no sea superior a la pactada originalmente en cada contrato y otorgándole las mismas condiciones que los créditos en moneda extranjera pesificados por el Decreto 214/02.
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