Comenzó la cumbre de la UIA sin ministros ni gobernadores

Economía

Mar del Plata - El flamante presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Héctor Méndez, pidió una política industrial que actúe sobre cinco ámbitos prioritarios:

• regulaciones y medidas orientadas al incremento de la competitividad (fiscales, costo del crédito, financiamiento a largo plazo, normas laborales y ambientales);

• coordinación de los organismos oficiales para que sus medidas sean coherentes con los objetivos de esa política;

•educación e investigación científica;

• expansión de economías regionales;

• aumento de exportaciones con mayor valor agregado.

Lo hizo al convertirse en titular de la central fabril
, cuya unidad terminó de concretarse ayer con la asunción del Comité Ejecutivo secundado por Federico Nicholson, Héctor Massuh, Luis Betnaza, Juan Carlos Sacco, José Ignacio de Mendiguren, José Luis Basso, Juan Manuel Forn, Cristiano Rattazzi y Adrián Kaufmann Brea, entre otros.

• Ausencias

El cambio de autoridades de la central fabril se dio en el marco del Quinto Foro Federal de la Industria (Región Pampeana), unas jornadas que había «inventado» el sector «rebelde» de la UIA, que encabezaba el grupo Techint. Ahora, sellada la unidad, la discusión sobre las «cadenas de valor» se hace bajo el paraguas de la entidad.

A pesar de lo que se había anunciado, no concurrieron a las jornadas ni el ministro de Planificación, Julio De Vido, ni su par de Trabajo, Carlos Tomada, ni el gobernador Felipe Solá.
Tampoco lo hará hoy el de Interior, Aníbal Fernández, por lo que el único integrante del gabinete nacional en llegarse hasta Mar del Plata sería (si no se concreta finalmente el viaje de Tomada, pospuesto hasta esta tarde) el de Roberto Lavagna.

Pero a diferencia de lo que sucedía en años anteriores, estas ausencias no parecieron molestar ni preocupar a los dirigentes industriales:
«De Vido está con los problemas de salud conocidos, Solá tenía un acto de campaña en Morón, y el resto creo que lo mismo. Lo importantees que el diálogo con el gobierno es bueno, es permanente y lo que nos hace falta son medidas de apoyo a la industria, no discursos protocolares», dijo a este diario una alta fuente de la UIA. De todos modos, lo más fuerte de la jornada fueron las declaracionesdel flamante presidentede la UIA y de su par de la FIESP, Paulo Skaf (ver notas en pág. 7).

De hecho, la presencia de Skaf y de Carlos Moreira Ferreira, vicepresidente de la CNI (la central fabril nacional de Brasil) fue interpretada por los dirigentes locales como una clara señal de que quieren arreglar todos los problemas. Esos problemas, cabe recordarlo, son las denominadas «asimetrías comerciales» que afectan a varios sectores industriales a ambos lados de la frontera. «Si no tuvieran ganas de arreglar, no habrían hecho el viaje», dijo otro encumbrado industrial.

En este contexto, unos 600 empresarios colmaron el salón del Costa Galana, para escuchar de la primera mesa promesas de amor entre Brasil y la Argentina, de parte de los embajadores Juan Pablo Lohlé (argentino en Brasilia) y Mauro Luiz Iecker Vieira (brasileño en Buenos Aires). A falta de Solá, hubo de dejar inaugurado el acto Daniel Katz, intendente de Mar del Plata. La embajadora de México en la Argentina renovó la intención de su país de convertirse en miembro del Mercosur.

Después de recordar que «me comprometí a restaurar el consenso y cumplí», Alberto Alvarez Gaiani -presidente saliente de la UIA, a partir de ayer vocal de la entidad- dejó de lado su discurso escrito para improvisar un afectuoso deseo de buena suerte a su amigo Méndez. «Tenés todas las condiciones para desempeñar este cargo», le dijo antes de estrecharse con su sucesor en un fuerte abrazo. Después, Méndez admitió que muchos de los problemas que atraviesa la industria nacional son autogenerados («pasamos de ser 50% del PBI de América del Sur a sólo 30% del PBI del Mercosur»), enumeró los lineamientos de la política industrial necesaria y elogió al gobierno («valora el rol de la industria nacional y está construyendo pilares fundamentales de una política industrial»).

Desgraciadamente, para él sólo estaban en la platea para escucharlo el secretario de Comunicaciones, Guillermo Moreno; el de Industria, Miguel Peirano; y el subsecretario pyme, Federico Poli.

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