"Con menos gasto, mejora nota"
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Sebastián Briozzo explica que la política
económica del nuevo gobierno deberá concentrarse
en lograr mayor superávit fiscal.
P.: ¿Qué expectativas tienen frente al nuevo gobierno?
S.B.: Son buenas, porque los deterioros macroeconómicos son fácilmente reversibles. Para corregir la situación fiscal no hace falta cortar el gasto, sólo se requiere que no crezca a los niveles que mantiene desde el año pasado. Eso se logra con decisión política y siguiendola evolución de los ingresos públicos.
P.: Con respecto a ese tema, ¿la crisis en el INDEC no influyó en la visión de S&P sobre la Argentina?
S.B.: Es evidente que la inflación es más elevada y hay estudios privados que lo demuestran e indicadores como los de actividad y precios a nivel provincial. La cuestión del INDEC está incorporada dentro de la calificación en lo que respecta a cuestiones institucionales que todavía hay que mejorar. No son una fortaleza en la Argentina.
P.: ¿Hay esperanzas de que esto se consiga ahora que Cristina de Kirchner designó a Martín Lousteau en el Palacio de Hacienda?
S.B.: En la Argentina y en cualquier país, cada vez que asume un nuevo gobierno se abren posibilidades. Nosotros vemos una fuerte oportunidad a partir de la designación del nuevo ministro. Creo que tiene la combinación de un conocimiento muy profundo de la realidad argentina, no sólo en las cuestiones macro sino también financieras. Hay que ver si esto se enmarca en la agenda política de Cristina Fernández.
P.: A nivel regional, ¿cómo está posicionada la Argentina?
S.B.: La calificación es baja. Tenemos 24 países calificados en América latina y sólo dos son grado de inversión: México y Chile. Ya lo eran antes de que empezara el boom de los commodities en 2002. La mayoría de las calificaciones han subido en la región y el promedio está en «BB», esto quiere decir que la Argentina con «B+» está dos escalonespor debajo.
P.: ¿Por qué sucede esto?
S.B.: Hay dos cuestiones. Una es continuar disminuyendo el nivel de endeudamiento respecto del PBI; hoy es el más alto de la región, está entre 50% y 55%. Pero aquí es donde se puede avanzar más rápido. Por otro lado, están los problemas que vienen desde la crisis, que tienen que ver con cuáles son las reglas de juego para el sector de servicios, de energía, que permitan ampliar el horizonte de inversión de las empresas que están en el sector. Se requiere previsibilidad.
P.: ¿Qué recomendaría para reducir el nivel de endeudamiento?
S.B.: Siempre hablando en términos relativos, se logra fácilmente manteniendo una buena situación fiscal. Si el Producto sigue creciendo a tasas importantes -no necesariamente tiene que ser 8%, 4% ya es interesante- y con un buen superávit fiscal, la deuda va a seguir cayendo. A medida que esto suceda, el gobierno de turno va a ir ganando grados de libertad y menos dependencia de los mercados. Por eso, éste debería ser el objetivo de la política.
P.: Crecer a un menor ritmo también podría ayudar a reducir la inflación.
S.B.: Sin lugar a dudas. La inflación está enviando información de que la Argentina no puede seguir creciendo a tasas de 8% sin generar este tipo de problemas. Y éste es un punto en el que Martín Lousteau junto a Javier González Fraga han hecho hincapié. La Argentina ha crecido fuerte a lo largo de su historia, pero el problema no es crecer sino hacerlo de forma sustentable. Ese es el desafío.
P.: ¿La política fiscal sería la clave?
S.B.: Claramente. Ahí es donde el gobierno debe jugar. Es la clave para reducir la deuda, para generar más grados de libertad y para contener la inflación. En cuanto a la política monetaria, uno puede discutir si tiene que ser más contractiva o no, y si bien hay riesgos en tener una tasa de interés real negativa como la que existe actualmente, nosotros no creemos que haya que aplicar una política fuertemente contractiva. Sí es cierto que la tasa de interés debería tender a valores positivos. También entendemos que el poder de juego de la política monetaria en la Argentina no es muy amplio.
P.: En cuanto a la situación internacional, ¿cree que la crisis va a perdurar?
S.B.: No la llamaría crisis, sino turbulencia en los mercados internacionales. Es probable que persista durante un tiempo y que en 2008 continúen las correcciones, como la baja en los precios de las viviendas.
P.: ¿Cómo puede repercutir en la Argentina?
S.B.: La verdad es que no vemos una modificación en los escenarios para América latina. Es cierto que los riesgos van a ser mayores, pero el escenario base va a ser el mismo.
Entrevista de Laura Costa




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