22 de marzo 2007 - 00:00

Confirmado I: grupo alemán compró autopartista Edival

La alemana Mahle se quedó con la autopartista santafesina Edival, información que había sido adelantada por Ambito Financiero el pasado 19 de octubre. Desde entonces ambas partes estuvieron dándole los últimos detalles a una operación que de hecho ya estaba cerrada poco antes de la fecha apuntada. Curiosamente, tanto los voceros habituales de Edival como los medios locales (la empresa tiene sede en la ciudad de Rafaela) se empeñaron en desmentir una venta que toda la industria daba por concretada.

Y si bien nuevamente las partes se abstuvieron de informar el precio pagado por la fabricante de válvulas, en el mercado se dice que el precio habría rondado los u$s 50 millones por 100% de la empresa de la familia Valsagna.

La información oficial, fechada en Stuttgart, afirma que «la adquisición incluye la totalidad de las operaciones de Edival comprendiendo la planta industrial y oficinas administrativas». La compradora es líder mundial en la producción de componentes de motores, fue fundada en 1920 y tiene unos 38.000 empleados en 80 plantas ubicadas en 70 países. Su facturación fue en 2006 de 4.300 millones de euros.

Por su parte Edival fue fundada en 1953, emplea a 800 personas y produce válvulas, guías y asientos de válvulas para motores de combustión interna. Para este año proyecta una facturación cercana a los u$s 40 millones. Entre sus clientes se cuentan automotrices como General Motors, DaimlerChrysler, Volvo (o sea Ford) y Volkswagen. En la actualidad cuenta con dos plantas: una en Rafaela y otra en Portugal, desde la que abastece a sus compradores de la Unión Europea. Fabrica 15 millones de piezas por año, y además cuenta con depósitos y centros de distribución en Estados Unidos, Alemania, México y Suecia.

Además, tienen un equipo propio de TC 2000, cuyo piloto es Rubén Valsagna, obviamente un hombre de la familia vendedora. Si bien es una incógnita qué sucederá con este equipo en la presente (y recién iniciada) temporada de la categoría, será una decisión de Valsagna si aporta sus propios fondos para sostenerlo, y de los alemanas si siguen patrocinándolo.

Heinz Junker, CEO de Mahle, dice en el comunicado que «al no tener hasta ahora actividades en producción de válvulas en Sudamérica, esta adquisición nos permitirá consolidar nuestro posicionamiento en Sudamérica».

Lo llamativo es que el gobierno haya permitido esta nueva «desnacionalización» sin protestar ni intentar algún salvataje como el practicado con un «vecino» de Edival: la láctea SanCor. Quizás a los Valsagna los aguarde alguna sorpresa cuando la operación deba ser aprobada por la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia...

S.D.

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