Confirmado: Telefónica no podrá entrar en Telecom

Economía

Telefónica no podrá ingresar como accionista a Telecom Argentina: al margen de las resoluciones en ese sentido emitidas por la Secretaría de Comunicaciones y por la Comisión de Defensa de la Competencia, en las más altas esferas del gobierno nacional ya se habría tomado la decisión de no permitir la monopolización del sector de la telefonía fija y celular en el país.

Como se recordará, el secretario de Comunicaciones, Lisandro Salas, emitió una nota/ resolución el 26 de junio, en la que se notificaba a la sucursal argentina de Telecom Italia que «deberán abstenerse -sin la previa autorización expresa y fehaciente de esta Secretaría- de celebrar cualquier contrato, convenio o acto jurídico que implique o pueda llegar a implicar un incremento por cualquier título o causa, de su participación accionaria en SOFORA, Nortel Inversora o Telecom Personal».

La decisión de Salas tiene origen en la compra por parte de Telefónica de España -junto con un grupo de bancos italianos- de una participación que le asegura el control de Telecom Italia, vendida por el grupo Pirelli que preside Marco Tronchetti Provera.

Esta operación en Europa -cerrada en abril del año pasado- provocó la creación de Telco SpA!, de la que Telefónica es la principal accionista y lo que la deja -de manera indirecta, es cierto- en posición de quedarse con dos terceras partes del espectro de telefonía celular en el país y de casi todo el mercado argentino de telefonía fija: es que Telecom Italia (hoy controlada por los españoles) tiene 50% de SOFORA, que a su vez controla Nortel, accionista principal de Telecom Argentina.

A esta monopolización se opone el grupo local Los W, de la familia Werthein, que le compró el otro 50% de SOFORA/Nortel a France Telecom en setiembre de 2003, cuando la empresa francesa decidió retirarse de la Argentina.

Supuestamente Telecom Italia tendría un «call» (opción de compra) sobre las acciones de la familia Werthein, pero está claro a esta altura que esa opción no podrá ser ejercida.

Desde la compra por parte de Telefónica los Werthein vienen dando una dura batalla en el seno de Telecom Argentina, que culminó en el nombramiento de dos veedores oficiales para verificar que no se vulneren las normas que regulan la actividad y las antimonopólicas: uno de la CNDC y otro por la Secretaría de Comunicaciones. 

Lo que argumentaron Los W ante los funcionarios es que de permitirse el ingreso de Telefónica en Telecom se violarían las leyes por las que se privatizó la telefonía en la Argentina, en las que se establecía que ninguna de las dos empresas que se dividirían el país -en Norte y Sur- podría tener participación en la otra. Los veedores oficiales dictaminaron que «existe potencialidad de que Telefónica acceda a información sensible de su principal competidor, relacionada con la estrategia comercial, tecnológica y de negocios».

  • Informe

    Los veedores también estuvieron de acuerdo con el criterio expresado por los Werthein: su informe afirma que «se vulneraría el Decreto 62 de 1990, donde menciona que ninguna licenciataria de telefonía u operador independiente podrá ser titular ni controlar directa o indirectamente más de una licencia, contemplándose un régimen de penalidades que llega hasta la cancelación de la licencia».

    Hace algunas semanas Franco Bernabé, CEO de Telecom Italia (designado por los nuevos controlantes) admitió que «Telefónica y Telecom Italia ahorrarán entre u$s 1.800 y 2.000 millones hasta 2010 por las sinergias entre ambas empresas», un hecho que sin dudas incluye a la Argentina.

    También César Alierta, CEO de Telefónica de España, tuvo manifestaciones similares en el sentido de que «la compra de Telecom no es una inversión financiera sino una adquisición estratégica».

    La posible unión de Telecom y Telefónica tendría como efecto inmediato la unión de Personal y Movistar, respectivamente las empresas de telefonía celular de cada una de ellas, y que entre ambas concentrarían más de 70% de ese mercado. La posición dominante que adquirirían sería tal que sus competidoresdirectos -los mexicanos de Claro- quedarían en una situación de debilidad casi terminal. Así, los principales perjudicados serían los consumidores argentinos, que no tendrían competencia ni opciones en lo que es el mercado más demandado y -por lo tanto- más rentable entre las telecomunicaciones.

    Por ahora, la guerra entre Los W y Telefónica tiene a los accionistas principales del grupo La Caja como claros ganadores, sobre todo porque -a diferencia de otros casos de empresas españolas acosadas por el gobierno- en esta oportunidad la ley parece claramente estar de su lado. De todos modos, el adversario es lo suficientemente poderoso como para que sean esperables nuevas batallas.
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