Desde hoy, los operadores del sector agropecuario deben aplicar la retención del Impuesto a las Ganancias sobre los pagos de las operaciones de venta de granos no destinados a la siembra, así como sus ajustes, intereses, actualizaciones y otros conceptos, consignados en la factura o documento equivalente. El texto definitivo del régimen se conoció oficialmente ayer. Frente a la inminencia de la aplicación sin el necesario tiempo para revisar si existen cambios en el nuevo texto, el Colegio de Graduados en Ciencias Económicas de la Capital Federal se dirigió a la Administración Federal de Ingresos Públicos para solicitar que se establezca un plazo de por lo menos un mes para instrumentar las adecuaciones que fueran necesarias. Se teme que una aplicación apresurada de la obligación, dado que se trata de retenciones, puede derivar en severas sanciones si no se determinan y liquidan cabalmente, particularmente en un sector de la economía tan importante.
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