20 de septiembre 2006 - 00:00

Contradicción frente a realidad cotidiana

Justo cuando el Presidente hoy toque la campanilla en Wall Street, cuando se enorgullezca de su óptima y tradicional relación con las finanzas internacionales (al menos, desde lo personal), en Buenos Aires un asesor del Tesoro norteamericano -en una exposición en la Bolsa de Comercio- aseguraba que si la Argentina no cumple con determinados requisitos (ley contra el terrorismo por el tema del lavado de dinero), pronto quedará aislada financieramente.

Y, en verdad, hoy los bancos, las propias sociedades de Bolsa y las casas de cambio tienen incontables dificultades para la apertura de cuentas y corresponsalías en el exterior. Justamente, por las trabas internacionales debido a la falta de legislación local al respecto. El problema, aunque es reconocido, no ha sido afrontado con la urgencia requerida por las autoridades (el ministro de Justicia, Alberto Iribarne, sostuvo que el gobierno está construyendo una agenda al respecto). Una contradicción, entonces, entre la campanilla por un lado en Wall Street y el pedido por las inversiones, frente a la realidad cotidiana de que las transacciones financieras son cada vez más complicadas y, si no hay cambios, seguramente más onerosas.

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