¿Conviene adquirir facturas?

Economía

El régimen de contribuyente eventual prácticamente no se superpone con el de monotributo. De acuerdo con los cálculos realizados por este diario, a una persona que no tiene familiares a cargo le convendrá ser contribuyente eventual (CE) siempre que su facturación anual sea menor a u$s 8.800. A modo de ejemplo: si la facturación anual es $ 3.000, como CE pagaría 12% de este monto, $ 360 anuales. En cambio como monotributista pagaría $ 88 mensuales que al cabo de un año significan $ 1.056. Pero si la facturación anual supera los $ 8.800 (monto donde da lo mismo uno u otro régimen), lo que se paga como monotributista es menor a lo que se pagaría como CE. Para una facturación de $ 10.000 como monotributista paga $ 1.056, mientras que como CE habría abonado $ 1.200 al año. Incluso a partir de una facturación de $ 12.000 anuales, donde el monotributista sube de categoría y su cuota aumenta, conviene ser monotributista (ver tabla). Si el trabajador tiene familiares a cargo (paga entonces $ 20 mensuales adicionales) hasta una facturación anual de $ 10.800, conviene ser CE. A partir de ahí otra vez se paga menos siendo monotributista. Igualmente, puede pasar que ante la incertidumbre de si va a superar o no el límite de facturación hasta donde conviene ser CE, haya personas que elijan ser CE y no monotributistas, por la facilidad que implica este régimen. En suma, la figura de CE da la posibilidad de insertarse en la economía a cuentapropistas de menores ingresos que hoy por hoy no están en el sistema porque el monto que deben pagar les resulta abultado en relación con sus ingresos.

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