14 de mayo 2002 - 00:00

"Corralito": habrá menú de opciones para nuevos bonos

El equipo económico y representantes de bancos se reunieron ayer para delinear el nuevo esquema para liberar el "corralito". Tal como anticipara este diario, se avanzó con la idea de darles más alternativas a los ahorristas con depósitos reprogramados. Ayer lo confirmó el propio Roberto Lavagna, quien mañana viajará rumbo a Europa y mantendrá contactos con banqueros españoles. La idea sigue siendo entregar un bono a depositantes pero será complementada con alternativas para usar esos papeles. Inclusive, si los ahorristas prefieren quedarse con los plazos fijos tal cual como ahora están reprogramados hasta 2005 como máximo, podrán hacerlo. Se utilizarán los títulos para la compra de bienes registrables, como inmuebles (públicos o privados) y autos, tal como estaba vigente hasta el 15 de abril. Que se haya incluido la aplicación de propiedades fiscales al pago de ahorristas fue bien recibido ayer y es correcto. De hecho, ya Nicolás Avellaneda garantizó el pago de la deuda con recaudación de impuestos, algo que repitió Domingo Cavallo el año pasado. También se podrá cancelar créditos contraídos en los bancos, algo que mejorará la cotización de los papeles. Asimismo, se analiza nuevamente qué título atractivo puede ofrecerse a los depositantes a la vista para suavizar el goteo. Nuevamente surgió la idea de un bono emitido por los bancos para este tramo, pero la discusión continuará durante toda la semana.

El Ministerio de Economía y técnicos de las asociaciones de bancos avanzaron ayer en el abanico de alternativas que les ofrecerán a los ahorristas que se quedaron con depósitos reprogramados.

La idea que gana más sustento es entregarles un bono en dólares, como proponía el nuevo plan BONEX, pero dar la posibilidad de que estos títulos tengan distintas aplicaciones, como la compra de bienes registrables (inmuebles y autos cero kilómetro).

«Es casi imposible evitar la entrega de bonos para los ahorristas, porque los bancos no estarían en condición de devolver los depósitos», explicó uno de los asistentes al encuentro de ayer.

En el Ministerio de Economía se reunieron con el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, los economistas Mario Vicens y Martín Lagos, por la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), y Leonardo Bleger por la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (Abappra).

•Variables

Las variables que se están analizando son múltiples. Una fundamental tiene que ver con el costo que la colocación de bonos en dólares tendría para el Estado. Y otro aspecto clave tiene que ver con la necesidad de emisión de moneda que tendría el Banco Central si prospera una mayor liberación del «corralito», ya que aumentaría notablemente la asistencia a bancos.

En órdenes generales, ésta es la línea de acción en la que trabajarán en los próximos días:

Avanzar con un plan BONEX, pero más flexible: el canje de depósitos reprogramados por bonos en dólares parece, a esta altura, difícil de evitar. Todavía no está claro si será totalmente compulsivo como se propuso originalmente, o si se dejará algún margen de elección para los ahorristas. En este esquema, la garantía de los bancos -que había causado fuerte polémicaquedó en un segundo plano y se reflota la idea de garantizarlos con bienes del Estado.

Retomar la posibilidad de comprar bienes registrables, como viviendas o autos con los depósitos reprogramados o con el nuevo bono: la idea del ministro de Economía, Roberto Lavagna, es volver a un esquema similar al que estuvo vigente hasta el 15 de abril. No está todavía claro cuál sería el camino. Podría permitirse directamente con dinero reprogramado, que pasaría a la vista una vez efectuada la compra. Pero también se estudia que los títulos que recibirían los ahorristas sirvan para la compra de bienes. El problema que se presentaría es a qué precio tomaría el vendedor el bono, ya que se estima que el valor de mercado no superaría 20%.

Permitir la cancelación de deudas bancarias: lo adelantó ayer el ministro de Economía, Roberto Lavagna. En el BONEX que se había analizado hasta la semana pasada, no se podían utilizar los títulos para cancelar deuda. La idea es que los ahorristas sigan teniendo la posibilidad de cancelar a través de este tipo de instrumentos sus préstamos con los bancos.

En lo posible, evitar que se mantenga la reprogramación de depósitos: después de distintos cálculos, quedó claro que es inviable respetar el cronograma de devolución de depósitos pesificados, a partir de enero de 2003. «El Central tendría que salir a apoyar con dinero a los bancos, porque hoy no existe liquidez en el sistema». Los bancos ya están devolviendo los plazos fijos que fueron originalmente efectuados en pesos. No se trata de una suma exorbitante, pero implican cerca de $ 3.000 millones a devolver hasta fin de año, lo que agrega presión adicional al goteo del «corralito». En lo que tiene que ver con los depósitos reprogramados de plazos fijos pesificados, habrían quedado entre $ 38.000 y $ 40.000 millones, que también irían saliendo del sistema. En definitiva, si al menos una parte de los depósitos quedara reprogramada, no podría levantarse el «corralito» hasta setiembre de 2005, que es lo que quiere evitarse desde el gobierno.

Ofrecer bonos atractivos en dólares para los depósitos a la vista: la desprogramación de depósitos generó un fuerte crecimento del dinero a la vista. Según los últimos cálculos que manejan en el Central, ya se habría llegado a los $ 33.000 millones. Potencialmente, más de $ 15.000 millones podrían presionar sobre el precio del dólar en caso de ser liberados. Por eso, se sigue estudiando la posibilidad de ofrecer un bono de corto o mediano plazo en dólares a un tipo de cambio especial de $ 1,40 para «seducir» a los ahorristas interesados en comprar dólares. No está claro si el Estado o los propios bancos son los que deberían emitir el título.

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