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Coto, legislador de extracción justicialista que ingresó a la Cámara Baja en diciembre pasado, participó durante las últimas horas de sendas reuniones encabezadas por el flamante ministro de Economía, Robert Lavagna, con las cámaras que agrupan a los bancos internacionales y locales.
"La predisposición de las dos principales entidades (ABA y ABAPPRA) que nuclean a las entidades bancarias ha sido notablemente positiva" aseguró Coto.
En cuanto a la cotización futura de la moneda norteamericana, el diputado señaló que "en ningún lugar del mundo existe el dólar libre. En todos los países hay una autoridad monetaria autorizada a intervenir, pero por la respuesta de los empresarios, estoy convencido que arrancamos bien".
En declaraciones radiales, dijo que en los encuentros con banqueros se "se habló de cero ganancia por parte de los bancos en toda esta operación", para destrabar el denominado "corralito" por lo que reiteró su convicción de que eso "es positivo".
"En un mundo razonablemente capitalista, donde todos buscamos alguna rentabilidad, que los bancos hayan dado su predisposición a renunciar a cualquier rentabilidad en el corto y mediano plazo en la búsqueda de una solución, me parece que es positivo", puntualizó.
Explicó que la solución "va a ser un abanico de propuestas, porque la verdad es que no hay un banco igual a otro, aunque integren un mismo sistema".
Adelantó que en este menú de opciones "ya se está trabajando. Continuando la tarea que había iniciado el ministro (Jorge) Remes Lenicov, hay una comisión, que integran también los bancos, que trabaja para presentar ese menú".
En ese sentido destacó que "el ministro (Lavagna) se comprometió a que en 15 días tendrían que estar la propuestas".
Admitió que "no cambiaron exageradamente las cosas, pero sí la óptica", y ejemplifico "éstas son batallas y no desfiles".
A modo de diagnóstico de situación, Coto dijo que en el país "se vivió una ficción respecto a nuestra paridad cambiaria, que fue impulsada por el Gobierno de la década del '90 y luego acompañada por los mercados porque convenía".
Relativizó la responsabilidad de la gente de la que dijo "no tiene la culpa de esta ficción" y la colocó en los dirigentes "que tienen alguna responsabilidad".
Consideró que "decir que este país tenía un ingreso per capita de 900 dólares era muy lindo, pero irreal. Tan irreal como la afirmación que hace hoy el mercado ubicando ese ingreso per capita por debajo de la mayoría de los países latinoamericanos".
Respecto del CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia) aseguró que "no se puede ajustar por una variable inflacionaria y crear un terror colectivo. Va a ser modificado y estará más cerca del nivel de ingreso que de la inflación".
Estimó que los créditos para vivienda y personales "podrían ser indexados por salarios, con alguna combinación de tasas" teniendo en cuenta que los bancos tienen técnicamente aprobado que el ingreso del grupo familiar no puede ser afectado por encima de un 25 o 30 por ciento.