La confianza de los consumidores creció 7,8% en noviembre con respecto a octubre quebrando así una sucesión de cuatro meses de bajas consecutivas, luego de haber tocado fondo el mes pasado.
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Según el informe mensual del Centro de Estudios en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella, la mejora se registró en las expectativas macroeconómicas a un año, las cuales se encuentran 25% por encima de su nivel anterior.
Sin embargo, a pesar de que las expectativas macro fueron el motor del índice de confianza de este mes, 50 de cada 100 encuestados cree que la situación empeorará el año próximo. De esto se desprende que el aumento en el índice fue generado por una caída en el pesimismo más que por un aumento en el optimismo. Esto se ve reflejado en el hecho de que, si bien cinco de las seis preguntas que componen el indice obtuvieron una mayor cantidad de respuestas negativas que positivas, el número de las respuestas negativas disminuyó levemente respecto de la última medición.
La percepción de la situación económica personal en relación con el mismo mes del año anterior subió 13,5%. De cada 100 encuestados que respondieron esta pregunta, 67 señalaron que su situación era peor que hace 12 meses, mientras que en octubre lo habían hecho 71 encuestados.
• Cambios
Otro factor a tener en cuenta es el bajo nivel en el cual se encuentra el índice de confianza. Esto hace que cambios moderados se traduzcan en incrementos porcentuales importantes.
Según explica el informe, «aun en este contexto, el aumento de casi 8% en la confianza de los consumidores reflejaría una buena recepción del paquete de medidas económicas anunciado por el ministro de Economía a principios de mes, el que, en contraste con otros precedentes, parecería priorizar la reducción de la carga de intereses en detrimento de ajustes adicionales en salarios públicos o mayor presión tributaria». Sin embargo, vuelve a comprobarse el impacto decreciente de los anuncios en la confianza de los consumidores.
Así, mientras el blindaje financiero de febrero hizo subir el índice 17%, el megacanje de mayo lo elevó en 10%, en tanto el aumento tras los anuncios de este mes fue sólo del 7,8%. Nuevamente se verifica que las medidas económicas tienen un impacto de confianza cada vez menor en el público.
A su vez, el índice líder del nivel de actividad que también es medido mensualmente por el CIF arrojó una nueva caída de 4,4% en octubre con respecto del mes anterior.
Esta nueva baja en el indicador, la novena consecutiva, se traduce en un nuevo mes con probabilidad nula de quiebre de tendencia, lo cual impide pronosticar la salida de la actual recesión.
Las variables que evolucionaron más desfavorablemente y explican la caída registrada este mes son la Prima de Riesgo Soberano, el nivel de M2 y de reservas inter-nacionales.
El coincidente registró una caída de 4,2% para setiembre. La evolución del índice hace esperar una caída del PBI desestacionalizado para el tercer trimestre del año, respecto del mismo período de 2000.
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