Créditos altos en dólares se pagarán por el mercado libre
El Banco Central dio a conocer cómo deberán pagarse los préstamos en dólares por montos relativamente elevados. Incluye créditos hipotecarios o de PyMEs de más de u$s 100.000, los de refacción o ampliación de viviendas por más de u$s 30.000, prendarios para automóviles por más de u$s 15.000 y créditos personales mayores a u$s 10.000. Quienes tengan que cancelarlos, deberán ir al dólar libre, que ayer cerró a $ 1,75. Para compensarlos por la devaluación, la tasa se reduce por lo menos un tercio pero además se extiende la duración de los créditos hasta 30%.
-
Remeras a un centavo de dólar: el festival de subfacturación de importaciones alcanza al 76% de los textiles
-
Castiglioni: "Para reducir la pobreza fue clave la baja de la inflación y la suba de los salarios informales"
Para las deudas no pesificadas que tengan un plazo menor a un año para su cancelación final, la extensión para el pago aumenta en 30%. Por ejemplo, si restaban 10 cuotas mensuales, ahora el deudor tendrá la posibilidad de pagar un mínimo de 13 cuotas.
Si el plazo de cancelación está entre 1 y 5 años, la extensión del plazo deberá ser, como mínimo, de 20%.
Por último, para períodos superiores a 5 años debe extenderse el plazo del crédito en 10% por lo menos.
Para las empresas, sobre todo las PyMEs, el panorama es todavía más complicado. Aquellas que tengan saldo deudor en un descubierto en cuenta corriente nominada en dólares también deberán cancelarlo a través de la compra de moneda extranjera en el mercado libre. Además, se dispuso un nuevo límite para aquellos que busquen pesificar sus créditos. Si una empresa o individuo tienen deudas con una entidad superior a los u$s 100.000, entonces no se permitirá pesificar.
Por ejemplo, si una persona sacó un crédito hipotecario de u$s 90.000 en el banco A puede pesificarlo 1 a 1. En cambio, si la misma persona tiene, además, un crédito personal de u$s 12.000 en la misma institución, entonces deberá mantener todo en dólares, al haberse superado el límite máximo.
Es de esperar que la medida provoque fuertes rechazos, sobre todo en el sector empresarial, y particularmente entre las PyMEs que tomaron créditos por más de u$s 100.000 con el sector financiero, por ejemplo, para financiar capital de trabajo.
La intención del gobierno es que ese pago de la cuota medida en términos de moneda local se mantenga prácticamente inalterado, aunque -eso sí- deberá extenderse la duración del préstamo.




Dejá tu comentario