"Cristina debería pensarlo. Este modelo no se sostiene"

Economía

Para el economista Lucas Llach, el actual modelo económico provoca una inercia inflacionaria difícil de frenar, por lo que «Cristina ( Kirchner) tendría que pensar bien antes de ser candidata».

Autor de varios libros sobre historia económica y próximo a obtener su doctorado en Harvard, este economista mantiene día a día el blog «La ciencia maldita».

Llach sostiene que con el escándalo del INDEC el gobierno no sólo logró que los sindicatos pidieran menos aumento de salario, sino que «ahora dan margen para que Hugo Moyano diga que no cree en la cifra de 10% de inflación».

Hijo de Juan José Llach (economista ministro de Educación en la gestión de Fernando de la Rúa), Lucas Llach explica que sus principales actividades se centran en la academia e ironiza que fue él quien escribió los libros que publicó y no su papá.

Periodista: ¿Qué opinión le merece lo que ocurrió en el INDEC?

Lucas Llach: Este gobierno no ha hecho ninguna cosa que uno pueda llamar autoritaria o antidemocrática de por sí, pero si se toman en conjunto, hay muchos hechos que están al borde de lo normal. Es muy triste no poder confiar. A uno le gustaría que al menos existan dos índices, el oficial y otro que se podría llamar paralelo, que sea el verdadero, como para hacer cálculos.

P.: ¿Pero antes se confiaba?

L.L.: Y, es difícil creer, por ejemplo, que la recaudación del IVA aumentó en 40% anual. Se lo puede explicar un poco por el incremento del consumo, otro poco por los precios y, además, porque mejoró la recaudación. Pero para llegar a 40% con 10% de inflación, es difícil; entonces se tiende a pensar que la inflación real es mayor. Lo peor es que hace tener desconfianza en retrospectiva. Además, no vi a ningún funcionario que saliera a decir que 0% de inflación en turismo de enero estuviera bien medido, que defienda ese dato, aunque creo que el gobiernoen los hechos reconocióque se confundió.

P.: ¿Y qué puede ocurrir?

L.L.: Si el objetivo que pretendían al dibujar los números era que se pidiera menos aumento de salario, no sólo no lo lograron, sino que, al revés, ahora dan margen para que (Hugo) Moyano diga que no cree en 10% de inflación.

P.: Pero más allá del caso del INDEC, el tema de la inflación es preocupante en sí mismo.

L.L.: Estamos entrando a una inercia inflacionaria que es difícil de frenar.

  • Causas

    P.: ¿Cuáles son las causas de la inflación?

    L.L.: El principal componente son los precios relativos. Para llegar al nivel de precios en dólares normal, se puede o apreciar la moneda o hacerlo con inflación. Acá se eligió el segundo camino. El problema es que es difícil parar justo en el momento del equilibrio, porque se abre una inercia.

    P.: ¿Qué se puede hacer para frenarlo?

    L.L.: Llegado cierto punto, hace falta detenerlo con un shock, aunque todavía no estamos ahí. Con un proceso gradual, se lo podría frenar. En algún momento, hay que tomar la decisión de dejar de acompañar la inflación con el dólar. Y Felisa Miceli sigue diciendo: «Queremos un tipo de cambio competitivo». El problema es que esta inflación te hace menos competitivo, de todos modos. En última instancia, la inflación depende de la política monetaria, y en todos los países del mundo el Banco Central es independiente y puede frenar la inflación sin resignar crecimiento, aunque acá no ocupa esa función, sino la de mantener el tipo de cambio competitivo. Eso significa que si los salarios aumentan 15%, los sindicatos puedan decir que el tipo de cambio ya no es competitivo y pidan que lo suban más. Por eso, ese camino no es posible.

    P.: ¿Habría que abandonar el dólar alto?

    L.L.: No se puede tener el pan y la torta, es decir, el tipo de cambio competitivo y poca inflación. Eso se pudo mientras había desempleo de 20%, porque había competitividad y salarios bajos. No sé si (Néstor) Kirchner y Miceli son conscientes de cómo funciona el problema. De verdad, creen que se puede tener ambas cosas y que la política antiinflacionaria pueda manejarla un secretario de Comercio y no un banco central como en todo el mundo. Por eso digo que Cristina ( Kirchner) tendría que pensarlo bien, porque este modelo ya no es posible en el próximo mandato. Va a llegar un momento en que se necesiten dilemas más duros. Es necesario elegir entre baja inflación y un programa que incluya cierta apreciación cambiaria. Hay gente que se va a oponer, como los industriales, pero en una Argentina normal vamos a usar juguetes y camisas chinas.De hecho, creo que este gobierno ya no lo está pudiendo controlar y entonces explota por el lado del INDEC, por ejemplo.

    P.: ¿Qué le parecen las intervenciones del Banco Central?

    L.L.: La política de esterilización es un gran malentendido. Es como echarle leña al fuego, después agua y nuevamente leña. Se ignora el concepto de demanda de dinero. Es facilísimo mantener el dólar a $ 3; en una época se hacía con la caja de conversión, no lo manejaba nadie y hasta lo puede hacer mi abuelita. En la práctica, lo único que esto ha logrado es comprar reservas con bonos de deuda interna. Como el Central dejó de tener la función de manejar la inflación, se hace un gran tema acerca de la dificultad de sostener el dólar. En la convertibilidad se lo sostuvo sin problemas y no estaba todo este dilema de esterilizar que me parece una gran ficción.

    P.: Como hijo de un funcionario que vivió la convertibilidad, ¿qué le pareció ese modelo?

    L.L.: Fue un gran éxito de la estabilización de la economía y, como todos los grandes éxitos, cuando dejan de funcionar bien, es muy difícil sacarlo. Dependía de circunstancias externas y la Argentina en el 99 tuvo la peor conjunción de los astros, por lo que dejó de servir. Lamentablemente, no tuvimos ninguna mente lo suficientemente ilustrada que apoyara la convertibilidad mientras funcionó, pero que se diera cuenta de cuándo dejó de funcionar. O quizá no tuvimos un visionario o hasta suicida político. Ahora está pasando algo parecido: el tipo de cambio alto y estable es una situación que funcionó durante tres años y ahora creemos que se va a mantener siempre. Funcionó hasta 2005 y seguir enamorados es como seguir enamorados de la convertibilidad después del 98.

    P.: ¿Qué modelo de país debería adoptar la Argentina?

    L.L.: Países como Australia o Canadá exportan materias primas y, desarrollando el sector servicios, funcionan muy bien. Lo que te sirva para hacerte rico va a generar empleo también. Digo que se puede ser eso: un país rico que exporte productos primarios y aprovechar otras ventajas comparativas como el turismo y el capital humano que la Argentina tiene, por ejemplo en la informática, como para volverse líder regional en ese rubro.

    P.: ¿Pero caemos nuevamenteen la necesidad de tener dólar alto?

    L.L.: No necesariamente. No olvidemos que hoy hay retenciones; por lo tanto, con un dólar de $ 2,50 te podés hacer rico. Así, nuestro país se hizo rico una vez y puede volver a serlo. Lo demás es cuestión de manejar bien esa plata.

    P.: ¿Cree que el blog ocupa un espacio de discusión que faltaba?

    L.L.: Sí, incluso «The Economist» y varios diarios de Estados Unidos tienen blogs. Ocupa en algún punto el lugar que en el siglo XIX ocupaban los diarios, cuando el periodismo era poco profesional.

    P.: ¿Y lo reconoce en el blog?

    L.L.: No, nunca, jamás, soy muy testarudo (se ríe). Igual está bueno que haya gente que te haga pensar mediante esas discusiones.

    Entrevista de María Iglesia
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