13 de diciembre 2007 - 00:00

Cristina tiene ya su Ley de Emergencia

No tuvo problemas ayer el kirchnerismo para convertir finalmente en ley la prórroga de la vigencia de la Ley de Emergencia Pública hasta el 31 de diciembre de 2008. En la primera sesión del nuevo Senado, el gobierno consiguió aprobar, además, la prórroga del impuesto al cheque y de la tasa adicional de emergencia de 7% que se aplica sobre el precio de venta de los cigarrillos.

Las leyes fueron votadas esta vez sin problemas, dejando atrás el fracaso que había sufrido el kirchnerismo hace una semana cuando no pudo reunir los dos tercios de los votos para habilitar las votaciones. Con todoslos nuevos senadores en sus bancas, Miguel Pichetto consiguió aprobar el impuesto al cheque, por ejemplo, por 46 votos a favor contra 20 de la oposición. Nunca el peronismo había llegado a esa cifra en el recinto.

El debate, de todas formas, no fue rápido. El radicalismo criticó la extensión de la Emergencia, junto a la justicialista Hilda Chiche de Duhalde y el debutante de la Coalición Cívica, Samuel Manuel Cabanchik. Todos recordaron el discurso de la propia Cristina de Kirchner en 2002 cuando se opuso a votarle esa norma de excepción por primera vez a Eduardo Duhalde.

«Si queremos mejorar la calidad institucional no podemos seguir aprobando cesión de facultades», dijo el radical Gerardo Morales.

«El Senado debe honrar la Constitución y no prorrogar excepcionalidades, porque medidas de este tipo mantienen a las instituciones en estado de emergencia», lo siguió Cabanchik.

Ernesto Sanz se acercó un poco más al centro del problema: «Durante el último año el Poder Ejecutivo no suscribió ningún decreto en el marco de la ley de Emergencia, ni renegoció contratos con empresas privatizadas. Sólo se trata de acumular poder político», dijo.

  • Debut

    En realidad, el gobierno necesita la Ley de Emergencia para continuar con la renegociación de los contratos de concesión con empresas de servicios -sin pasar previamente por el Congreso-que hasta ahora sólo se hizo en forma transitoria, habilitando algunas subas en tarifas industriales y para grandes consumidores en electricidad y gas. Recién en febrero comenzarán a regir los aumentos para usuarios domiciliarios. Pero Cristina Kirchner deberá iniciar todo el proceso de renegociación definitiva de esos contratos.

    De todas formas, la renovación de la Emergencia no fue sólo para ese punto sino que el Poder Ejecutivo contará nuevamente con todos los poderes que el Congreso le cedió el 6 de enero de 2002 a Duhalde, entre ellos el de reestructurar deuda pública sin pedir permiso al Parlamento como fija la Constitución nacional, una facultad que el gobierno podría necesitar para negociar con el Club de París.

    En la sesión debutó también como miembro informante del proyecto el cordobés Roberto Urquía, nuevo presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda. Aunque la defensa final estuvo a cargo de Pichetto: «Les quiero recordar de dónde venimos, porque de lo contrario parecería que estamos en Dinamarca y sólo hacemos un debate intelectual sobre la calidad institucional», dijo con una sinceridad agobiante.

    Tras ese discurso, Julio Cobos,que también debutó pero presidiendo sesiones en el Senado, puso a consideración la prórroga que terminó aprobada por 47 votos afirmativos contra 20 negativos.

    Llegó después el turno de la prórroga de los dos impuestos -sobre débitos y créditos bancarios y especial sobre cigarrillos-que en total le aportan al Tesoro unos $ 15.500 millones anuales, algo así como 10% de toda la recaudación. Al final de la sesión todavía hubo tiempo para otro tema pendiente, aunque relacionado con la Emergencia Pública: la ratificación de los nuevos contratos de concesión de las empresas Camuzzi Gas Pampeana, Camuzzi Gas del Sur y Gasnor SA. También se aprobaron los acuerdos firmados por el UNIREN con América Latina Logística Central y América Latina Logística Mesopotámica.
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