Cuando no hay dinero contante y sonante, se puede salir adelante a través de ideas y ... crédito. Creemos fervientemente en este postulado, pudiéndose hallar respaldos testimoniales en la historia de muchos individuos y empresas (o con los primeros fundando verdaderos imperios, con las segundas) que partieron con dos patas, faltando una tercera, y pudieron dejar parada la mesa.
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En esa trilogía, que es como la piedra basal de los negocios y de la economía (dinero, ideas y crédito) se podrá polemizar acerca de cuál es la principal, quién puede faltar e igualmente poder llegar a buen puerto, etc. Pero, a los fines de hoy en nuestra columna, y en virtud de lo que amanece en nuestro maltrecho país -tras estos anuncios del domingo-nos parece que la situación es dramática, en cuanto a que pueden estar faltando dos de las tres puntas, y con dos de tres patas faltando: no hay mesa que pueda pararse. En el terreno de lo netamente subjetivo, el lector tendrá su opinión formada a partir del encabezado del tema, y nosotros tenemos lo nuestro. No lo ocultamos, como no lo hemos hecho en muchas otras cosas de esta historia donde hubo cambios de casaca apresurados, según los que manejaran los hilos del poder. Hay muchísimos participantes de la vidriera principal del país que han jugado de oficialistas recalcitrantes y han aplaudido todo tipo de política, de planes, de hombres y de escuelas ... Y, lo peor, ahora siguen en primera fila, copando los medios y colocándose en la vereda del «como nosotros advertíamos hace mucho...». Mentiras. Sistemáticas. En fin, la no renovación de quienes están en la cúpula de las decisiones del país es un ariete constante y que nos hace temer, por cualquier proyecto que quiera levantarse. Volviendo a las tres patas, para nosotros el crédito es la fundamental. Pero, arrastra a otra condición: para que nos den crédito, primero nos deben dispensar confianza. Y terminamos en esa expresión de lo fiduciario. Si se corta la confianza, no hay dinero que alcance (se acaba de demostrar en la Argentina). Si falta esto, las ideas solas no bastan para llevar adelante un proyecto, una empresa. Lo terrible de la actualidad pasa por aquello que en el discurso no se tocó ni de costado y que en los análisis, al menos de ese día, tampoco: ¿dónde aparecerá el crédito para que la rueda económica arranque? ¿Quién lo dará? ¿Los vapuleados bancos, que no saben cómo salir de este pantano en que se hallan? Por hora, es difícil. ¿Los que colocaban di-nero en el circuito, haciendo una tarea paralela al sistema bancario y agregando liquidez a la economía -como las escribanías-? Acaban de ser avasalladas, olvidarse de ellos. ¿Sin crédito, qué ...? Informate más
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