31 de julio 2003 - 00:00

Cupones bursátiles

Lógico inicio semanal. Al menos, la Bolsa responde a sus principios y no se desbanda sin motivos. Está esperando. ¿Qué? Lo que aguarda todo el mundo, dentro de una economía que no ha figurado en la «prioridad» del nuevo gobierno, sino que se la está tratando como uno más, de varios objetivos precisados. Con lo cual, ya se ha perdido esa simple virtud que podía esperarse de quienes debían tratar de dar otra dinámica, a un gobierno anterior que se escudaba en su carácter de transitorio, para no tomar medidas a fondo.

El saber «qué es primero y qué es segundo», no pertenece a ningún libro académico, pero es una sabia forma de colocar de uno en fondo, la numerosa problemática de cualquier familia o de una nación. Y aquí se abrió un abanico de cuestiones, donde lo económico da la impresión de un dejarse llevar en inútiles polémicas sobre si amesetó, o no, el crecimiento.

Días atrás, en un programa televisivo, el señor Fernández cayó nuevamente en lo que habíamos ejemplificado sobre uno de los peores males argentinos en un foro de discusión. Aquella vez, lo hicimos en función de la visita de Fidel Castro y los que arrojan a la cara, si a uno se le ocurre expresar que una idea del visitante le pareció interesante, el latigazo de: «¿qué querés, vivir como en Cuba?». Al requerírsele al funcionario sobre lo que todos observan, la falta de un plan homogéneo, el señor respondió airado «¿qué quieren, que vuelva Cavallo?». No, señor Fernández, en todo caso podría volver para aclarar del todo unas cuantas cuestiones muy oscuras de nuestro precipicio reciente, pero decir que Lavagna no muestra ningún tipo de estrategia coordinada: no equivale a que uno desee la vuelta de Cavallo. Es más que una anécdota lo dicho, es una enorme torpeza, que hace dudar por la capacidad de diálogo que pueda prevalecer actualmente.

Jugando en el bosque, mientras el lobo del dólar, o de la inflación, o del conflicto social agudizado, no se venga a superficie, es una lamentable pérdida del tiempo precioso que conlleva esa zona de romance que genera un nuevo mandatario.


Si lo primero es lo primero, nada parece estar antes que hacer reaccionar alguna corriente productiva, e inversora, que haga salir de la tediosa paz de los cementerios. Y es lo que corre en todos los foros consultados, y es lo que el mercado bursátil ha recogido con su aplastamiento de órdenes y de precios. Retorno a una base negociada de $ 15 millones de efectivo, es dar un giro completo para colocarse en el mismo lugar, previo a las elecciones: cuando la incertidumbre ganaba al mercado de riesgo y éste dejaba el motor regulando. La no respuesta de presencia en la
Sociedad Rural, o enviando a alguien que será silbado diga lo que dijere podría ser otra muesca difícil de asumir, por un ambiente que está trocando ilusión por desencanto. Ponerse de punta contra uno de los dos sectores que proveen de divisas debería irrigar malestar a todos los ámbitos, sean o no agropecuarios. Mejor será que lo mediten.

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