30 de octubre 2003 - 00:00

Cupones bursátiles

El Merval intenta retomar la carrera hacia los 1.000 puntos, que según abriera el lunes sería difícil ya para hacerlo en octubre, mientras el chocolate se pone cada vez más espeso con el tema de los acreedores del exterior. La jugada de aguantar hasta donde se pueda, no bien explicitada al ciudadano común sobre sus verdaderas consecuencias si el lance sale mal, tuvo el lunes una demostración de japoneses bastante hartos del jueguito y que decidieron separarse de la mesa común, ergo, irán a obrar por cuenta propia contra los intereses argentinos. Pero por ahora son cursos separados los que sigue la Bolsa, por su lado, y todo el contexto, por el otro. A menos que algo más pesado perfore la capa protectora que se ha ido tejiendo el mercado y se produzca un verdadero impacto, entre el microclima de adentro de la esfera y el denso clima exterior. Nada parece coincidir demasiado para los análisis, con dilatación y contracciones súbitas de volumen, que vuelven al estado anterior con absoluta presteza. De $ 80 millones a solamente $ 45 millones, una desaceleración brutal en un par de ruedas, que el lunes no produjo en lo global del Merval un traumatismo serio. Apenas 0,6% es lo que dijo el indicador para medir la caída, aunque hubo una «sensación térmica» de rueda bastante más corroída que esa leve merma. Simplemente, porque del total de líderes, apenas dos figuraron con aumentos y las tres del podio que define la ponderación, en baja. Fuerte lo de Galicia, más de 3%; Acíndar con poco más de 1%; Petrobrás, algo menos. Con tales desviaciones individuales, la cartera común apenas se desplazó 0,62%. Si nos permite mostrar extrañeza, acaso sea por nuestra ignorancia matemática acerca de cómo funciona la fórmula del ín-dice. Desde el pozo de nuestra falta de preparación para ese análisis, solamente transmitimos sensaciones de muchos que se mira-ron al cabo de la rueda, porque no hubo una correspondencia entre un día bastante más contrario que lo expresado por los números. Se supone que esto no puede fallar. Son cálculos automáticos, así que debemos quedarnos con la extra-ñeza y sin más explicación que haber sido engañados por sensaciones ópticas.

Ese día se produjo una dicotomía en lo parejo de contado y cauciones, trabajando con $ 45 millones el mercado y solamente con $ 36 millones lo caucionado. Quizá la resta en el segmento que potencia la compra es la porción faltante para esa zona de volumen muy alto que tuvimos en semanas anteriores. El Merval está con todas las ventajas para llegar a los 1.000 puntos y el concierto político y económico hace todo lo posible para obstruirlo. En mala hora se sale a dar por tierra con una de las primeras medidas del gobierno que bien habían impactado, para crear el romance. Ahora, justo con los «piqueteros» reclamando más, se anuncia que unas centenas de funcionarios estarán por encima de los $ 3.000, anunciados como un ejemplo de austeridad. Queda así como una bravuconada insostenible: flaco favor a la imagen que se desea
dibujar.

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