Cupones bursátiles

Economía

Volvió a ser suficiente dar un golpe bien justo, para que la semana se marcara otra vez positiva. Y fue de algo más de 1%, mientras el Dow decaía 0,6%, en el mismo lapso, y el Bovespa aportara solamente 0,5% de aumento. Con andar desprolijo, con golpes de mercado desconcertantes, la semana de Buenos Aires pudo anotarse como la mejor -nuevamente- entre los mercados que son habituales referentes. No se puede pedir mucho más, dadas las circunstancias y zona turbulenta que atraviesa el país, solamente aspirar a que pueda resultar más parejo el andar de las ruedas, esencialmente en lo que hace al volumen y su irrigación. Un Merval que continúa queriendo instalarse por encima de la marca de los 1.500 puntos y que estuvo rebotando varias veces contra ese techo del número redondo y la centena recobrada. El viernes hubo algo más de movimiento, con sus $ 62 millones de efectivo, lejos de la cima alcanzada en la misma semana, pero tampoco tan devaluada como cuando se ubicó en los $ 46 millones.

De todas formas, la lucha por diversas cuestiones se desarrolla en otros ámbitos, tras los muros bursátiles, y desde allí deberán arribar señales más concretas. Como el ahora tan comentado problema inflacionario, que inclusive da para foros de economistas que protagonizan lamentables espectáculos y recriminándose mutuamente sus actuaciones en años anteriores.

Quien no alcanzó a ver el sainete que se formalizó en un programa de cable, donde parecía que cuatro personajes iban de nuevo en busca de un autor (en un show de índole «kafkiana») no sabe qué triste espectáculo se perdió. Pero, es que se trata de eso, de rencillas permanentes, de pases de facturas. Y donde son pocos los que pueden resistir el archivo: acerca de lo que pensaron y expresaron, en el correr de los años, con lo que salen profesando actualmente.
 
Lo cierto es que, como en tantos otros programas, la cita era para dialogar acerca del peligro inflacionario y de qué modo se lo ha vuelto a regenerar, como de qué manera poder contenerlo. Tarde... como casi siempre, es tarde para recién comenzar a advertir lo que se ha venido instalando a la vista de todos, desde hace varios meses. En vez de buscar las crías de cocodrilos, se espera a que se vayan haciendo adultos y para enfrentarlos, cuando nos pueden partir de un solo coletazo. Metáfora apropiada para la inflación y para mucha temática que se va perfilando, pero donde solamente se quiere actuar cuando la misma se ha desarrollado y aqueja abiertamente. En todo el lodo político y el enjambre de asuntos económicos, está revolcándose la tendencia bursátil. Y la ha llevado bastante bien en julio, respecto de cómo venía, aunque no se puede encontrar operador que otorgue una respuesta consistente para adosar al movimiento. Decir que «está barata» suena a demasiado elemental como argumento.

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