Viene bien refrescar objetivos sociales, algunas veces confundidos, otras veces olvidados. Veamos qué tipo de sociedad resulta el Mercado de Valores de Buenos Aires: por de pronto, es una sociedad anónima. Es autorregulada. Y es responsable de la «concertación, liquidación y garantía, de las negociaciones de títulos valores autorizados a cotizar en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires». Cuando se menciona «garantía», esto está referido a garantizar que las operaciones realizadas entre partes estén bien concertadas. Que es distinto a garantizar -por casoactos fallidos. Hubo gente que se presentaba a reclamar hasta por acciones que les habían bajado mucho, o pérdidas derivadas de sus operaciones. Pero el tema del Merval tiene más que ver en la nota de hoy, por cuanto en el día de mañana se habrá de celebrar su asamblea ordinaria y extraordinaria, para tratar: su balance general al pasado 30 de junio y proceder a la renovación de un tercio de su directorio.
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Sin hostilidades, con una sola lista de candidatos, ésta se conformó con Gustavo G. Cucchiara, Mario A. Zawadzki y Horacio Zarracán, quienes irán a cubrir los cargos de directores titulares. En tanto, para directores suplentes, Raúl Mackintosh, Patricia Fescina y Carlos A. Telly. Los mandatos serán por tres años. Pero faltará completar nómina, y esto se realizará después de la asamblea, cuando se reunirán en el directorio para llevar adelante su primera sesión conjunta y elegir autoridades por período de un año. La lista única se complementa con candidatos a vocales titulares y suplentes, del Consejo de Vigilancia. Como titulares irán Enrique Pérez Iturraspe, Marcelo María Lamarca y Roberto Blanco. En calidad de suplentes, Jaime R. Gordon Davis, Alfredo A. Rava y Miguel M. Rosental. Todos ellos, por el período de un año.
De paso, recordemos que la acción del Merval -de las que han quedado solamente 183 en juego-cotiza en los paneles bursátiles. Si bien el objeto principal de los adquirentes resulta el de poder quedar habilitados para ejercer la profesión de agentes bursátiles, puede adquirirse con finalidades de realizar ganancia de mercado. O bien, como papel de renta, a cobrarle sus dividendos en efectivo. Por su condición habilitante para ocupar una butaca, ahora una casi metáfora, es que se la denominen otras Bolsas como la « acción de oro». Una posibilidad, que algunas veces se tuvo en cuenta, es la de tener vida bursátil más activa permitiendo una partición en fracciones menores, como para que el inversor tuviera acceso a estos paneles, sin finalidad política. Viéndola como acción cotizante, suele poseer ratios de excepción y alta capacidad de ganancias -las dos virtudes deseablesque le llegan por vía de los «derechos de mercado» que ingresa, o bien por sus robustas inversiones, complementada por ingresos de vinculadas (Banco de Valores y Caja de Valores). Informate más
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